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7 nov 2022

Ferreira Gullar: MAYO 1964

 


MAIO 1964

Na leiteira a tarde se reparte

em iogurtes, coalhadas, copos de leite

e no espelho meu rosto. São

quatro horas da tarde, em maio.

Tenho 33 anos e uma gastrite. Amo a vida

que é cheia de crianças, de flores

e mulheres, a vida,

esse direito de estar no mundo,

ter dois pés e mãos, uma cara

e a fome de tudo, a esperança.

Esse direito de todos

que nenhum ato

institucional ou constitucional

pode cassar ou legar.

Mas quantos amigos presos!

quantos em cárceres escuros

onde a tarde fede a urina e terror.

Há muitas famí lias sem rumo esta tarde

nos subúrbios de ferro e gás

onde brinca irremida a infância da classe operária.

Estou aqui. O espelho

não guardará a marca deste rosto,

se simplesmente saio do lugar

ou se morro

se me matam.

Estou aqui e não estarei, um dia,

em parte alguma.

Que importa, pois?

A luta comum me acende o sangue

e me bate no peito

como o coice de uma lembrança.

  

MAYO 1964

 

En la lechería la tarde se reparte

entre yogurts, cuajadas, vasos de leche,

y en el espejo mi rostro. Son

las cuatro de la tarde, en mayo.


Tengo 33 años y una gastritis. Amo la vida

que está llena de niños, de flores

y mujeres, la vida,

ese derecho de estar en el mundo,

tener dos pies y manos, una cara

y hambre de todo, la esperanza.

Ese derecho de todos

que ningún acto

institucional o constitucional

puede suprimir o enajenar.


¡Pero cuántos amigos presos!

cuántos en las cárceles oscuras

donde la tarde hiede a orina y terror.

Hay muchas familias sin rumbo esta tarde,

en los suburbios de hierro y gas,

donde juega sin perdón la infancia de la clase obrera.


Estoy aquí. El espejo

no guardará las marcas de este rostro,

si sencillamente salgo del lugar,

o si muero

si me matan.

Estoy aquí y no estaré, un día,

en ninguna parte.

Pues, ¿Qué importa?

La lucha común me enciende la sangre

y me golpea el pecho

como la coz de un recuerdo.


1 abr 2020

Pedro Espinel Torres: FIN DE BOHEMIO

(Vals criollo)





Rodeada está la cama por los facultativos
Que contemplan el caso con visible interés
El jefe del nosocomio les musita al oído diciéndoles
¡Colegas, nada se puede hacer!

El paciente intranquilo con la mirada incierta
En tono suplicante refleja la ansiedad
por conocer su estado, saber si han de salvarlo,
dice con voz muy queda y vacilante hablar:

¡ Aire … es lo que quiero!
¡ Aire … para vivir !
Esta tos maldita que mi pecho agita,
Rasgando sin cesar
Con su acceso tan terrible
Que me hace sangrar

¡Sueño … para mis ojos !
¡Cura… para mi mal!
No me lo niegue Doctor lo que le pido.

¡Oxígeno en mi vida, oxígeno, por Dios !

Aquel noble bohemio, orgullo de su barrio,
La fe y la esperanza, sustento de su hogar
Rindió caro tributo al ansia incontenible
De prodigar las notas de un suave modular.

¡Oh tristes remembranzas invaden mis adentros
Al recordar las glorias y triunfos del ayer,
De lágrimas sinceras se inundan mis pupilas
Recodando al amigo bohemio noble y fiel.

Dura es la experiencia, triste es el final.
¿ De qué valen los aplausos, los halagos,
Mimos y orgías de placer,
Si han de convertirse al cabo, en nuestro padecer?









“Pinglo falleció el 13 de mayo. A los pocos días de su muerte, el compositor autodidacta Pedro Espinel Torres, quien también vivía en los Barrios Altos de Lima, estrenó el vals Murió el maestro como muestra de su homenaje. Al año de la muerte de Pinglo, Espinel compuso el vals Fin de bohemio donde hizo alusión a la tuberculosis que matara al maestro Pinglo” Oscar G. Pamo-Reyna.


Pedro Espinel Torres: MURIÓ EL MAESTRO

(Vals criollo) 
Cubierto de crespones, inclinan sus guitarras los bohemios de hoy
y con profunda pena, ahogan sus acordes los de ayer también.
Es que no pueden ya, no crean que es fingir, de qué vale ocultar,
qué es muy grande el dolor, que agita el interior, del humano sentir.
Los fúnebres heraldos dan a conocer la desaparición
de quien fuera en otrora el genial intérprete de nuestras canciones.

De meritorio saber,
de honda inspiración,
de su capacidad
se enorgullece ya
el folclore nacional. (bis)

 Murió el maestro sin par,
 hoy por tí ha de llorar
la bohemia criolla.

De luto están las guitarras,
todo es tristeza y dolor.
A la necrópolis va,
en sentida expresión,
numeroso cortejo.

Dispútanse el ataúd,
todos quieren cargar, 
al maestro que se fue. (bis)

La ciencia fue impotente para salvar la vida de este ser genial,
la muerte injustamente lo obligó para ello haciéndolo inmortal,
pues su consagración, que en vida tuvo él, por su grata actuación,
le conquista un sitial, rodeado de esplendor, en la inmortalidad.
Felipe Pinglo Alva, el genial criollo de nuestra tradición
que en otrora nos brindara el caudal inmenso de sus producciones.

Con su muerte nos dejó
gran vacío porque es
imposible encontrar
otro Felipe igual
al maestro sin par (bis)






1 may 2017

Semyon Kirsánov : PRIMERO DE MAYO


El primer primero de mayo
echó a las chispas del ayer.
una tea ardiente,
los bosques se cubrieron de fuego.


Aquellos abetos de ramas caídas,
el bosque atento contempla
el inicio de la marcha
ruido, bulla.


Ruido, bulla -
primeras planas
Mayo, ígneo fautor
a los ojos del futuro.


Nuestro primero de mayo,
silvan las balas dolorosas,
con las bayonetas caladas,
tomamos el palacio del zar.


Cayó el palacio real -
aún no llegaba el alba
Mayo, anticipa el camino ,
con sus estandartes luctuosos.


Primero de Mayo nuestro -
navegas inflamado al futuro -
sobre un mar de trigo
resuenas poderoso.




Nuevas fuerzas -
Nuevos desafíos
Mayo ígneo fautor
a los ojos del futuro.


Las fabricas y los barrios
 nos agitamos en mayo.
Columnas que cosechan la tierra -
Ha llegado el momento.


Escuchen, proletarios,
son nuestras fabricas,
incinerando lo viejo,
produciendo lo nuevo.


Banderas hasta el sol,
Marchen, truenen los oídos.
Cada primero de mayo,
rumbo al socialismo.


Primero de mayo, marchan
mineros armados.
Sobre las plazas, Revolución,
millones de pasos marchan.

Este poema fue incluido por Shostakovich  en la parte coral (final) de su Sinfonía Nº 3 en Mi bemol mayor Op. 20, subtitulada «Primero de Mayo»,  ejecutada por vez primera el 6 de noviembre de 1931 en Leningrado por Aleksandr Gauk al frente de la Filarmónica de Leningrado.


Coro a partir del minuto 22.

2 jun 2014

Maya Angelou : SU DÍA HA CONCLUIDO.



Su día ha concluido.
Ha concluido.

La noticia llegó en las alas de un viento,
 reacio a llevar su carga.

Ha concluído el día de Nelson Mandela.

La noticia, esperada pero aún ingrata, llegó a Estados Unidos,
 y de repente nuestro mundo se volvió sombrío.
Nuestros cielos se tornaron grises.
Su día ha concluido.

Les vemos a ustedes, el pueblo sudafricano, enmudecidos
ante el portón de ese umbral final del cual ningún viajero regresa.


Nuestro espíritu les tiende a ustedes la mano,
 a los Bantu, los Zulú, los Xhosa, los Boer.
Pensamos en ustedes y su hijo de africano, su padre, su otra maravilla del mundo.

Les enviamos nuestras almas mientras reflexionan 
acerca de su David armado con tan sólo una piedra
 para enfrentarse al poderoso Goliat.

Su hombre fuerte, Gedeón, emerge triunfador.
Aún habiendo nacido en el brutal seno del Apartheid, marcado por la
salvaje atmósfera del racismo, y encarcelado injustamente en las sangrientas fauces de las mazmorras sudafricanas.

¿Sobreviviría este hombre? ¿Sobreviviría este hombre?
Su respuesta dio fuerzas a hombres y mujeres de todo el mundo.

En El Álamo de San Antonio, en Texas, en el puente de Golden Gate en San Francisco, 
en el Loop de Chicago, en el Mardi Gras de Nueva Orleans, o en el Times Squares de Nueva York, todos observamos cuando la esperanza de África emergió de las puertas de la cárcel.

Su estupendo corazón, intacto, su titánica voluntad fuerte y sana.
Las bestias no habían podido lisiarle, 
como tampoco veintisiete años de cárcel 
habían podido disminuir su pasión por los derechos de los seres humanos.

Incluso aquí en Estados Unidos sentimos la serena y refrescante brisa de la libertad.
Cuando Nelson Mandela tomó posesión de la Presidencia de su país, 
donde anteriormente no se le había  permitido siquiera ejercer el voto,
 nos enaltecimos con lágrimas de orgullo, 
al ver que los antiguos celadores de Nelson Mandela
 habían sido por él invitados a sentarse en la primera fila 
durante su ceremonia de investidura.

Le vimos aceptar el premio mundial en Noruega 
con la gracia y gratitud de Solón de la antigua Roma,
 y con la confianza de los jefes africanos sentados en sus antiguos bancos reales.

Ningún sol sobrevive su atardecer, 
pero saldrá de nuevo y trayendo consigo al alba.
Sí, el día de Mandela ha concluido, 
pero nosotros, sus herederos,
 abriremos aún más las puertas de la reconciliación,
y responderemos generosamente al clamor de negros y blancos, asiáticos, hispanos

 y pobres que viven en penosas condiciones a ras del suelo en nuestro planeta.

Él nos ha dado comprensión,
nosotros aplazaremos nuestro perdón incluso para quienes no nos lo piden. 


El día de Nelson Mandela ha concluido,

confesamos en voces llorosa, pero alzamos las nuestras para dar gracias.

Te damos las gracias, nuestro Gedeón;
 gracias, nuestro David, nuestro magnífico y valiente hombre.

No te olvidaremos, no te ultrajaremos. 

Nos acordaremos y estaremos contentos de que viviste entre nosotros,
 de lo que nos enseñaste, y de que nos quisiste a todos.



1 jun 2014

Maya Angelou aún se levanta


Amy Goodman y Denis Moynihan
  Publicado el 30 de mayo de 2014


“Podrás inscribirme en la historia
Con tus mentiras amargas y retorcidas,
Podrás arrastrarme en el fango
Y a pesar de todo, como el polvo, me levantaré.”

 Estas son las palabras que entona Maya Angelou en su famoso poema “A pesar de todo, me levanto”. Angelou murió esta semana a los 86 años en su hogar de Carolina del Norte. Al recordarla, es importante destacar su compromiso con la lucha por la igualdad, que era una lucha no solo por su propia vida, por las mujeres y las personas afroestadounidenses, sino por la paz y la justicia en todo el mundo.

“Si crecer en el sur es doloroso para una chica negra, ser consciente de su propia exclusión es como tener una navaja al cuello”, escribió en el prólogo de su primera y sobrecogedora autobiografía, titulada “Yo sé por qué canta el pájaro enjaulado”, que relata su vida desde la niñez hasta los 17 años. Nació en St. Louis con el nombre Marguerite Ann Johnson. A los 7 u 8 años de edad fue violada por el novio de su madre, que fue asesinado a golpes poco tiempo después. Como consecuencia de esa experiencia traumática, Maya prácticamente perdió el habla durante cinco años, en los que solamente hablaba con su hermano. Fue madre soltera a los 17 años y tuvo que luchar para mantener a su hijo, lo que la llevó a tener diversos empleos. Finalmente, tuvo éxito como cantante de calypso.

Tras escuchar un discurso de Martin Luther King Jr. en la Asociación de Escritores de Harlem, de la que era miembro, produjo junto con un músico colega la revista musical el “Caberet de la Libertad”, que presentaron en el barrio Greenwich Village de Nueva York a beneficio de la organización que presidía King, la Conferencia Sur del Liderazgo Cristiano, también conocida como Conferencia de Líderes Negros del Sur. Según cuentan, fueron el propio King o el legendario activista Bayard Rustin quienes le pidieron a Angelou que asumiera una posición de liderazgo en la organización, ofrecimiento que aceptó y así se convirtió en la coordinadora del grupo en el Norte.

Maya Angelou fue una fuerte defensora de Fidel Castro y de la Revolución Cubana. En 1961 conoció a un activista sudafricano por los derechos civiles, del que se enamoró, lo que la llevó a mudarse con su hijo a El Cairo. Aunque estuvieron juntos durante tan solo tres años, Angelou se quedó en África. Allí se mudó a Ghana, donde conoció a Malcolm X y colaboró con él en el decisivo proyecto político que estaba forjando: la Organización de la Unidad Afroestadounidense. Angelou regresó a Estados Unidos para apoyar la iniciativa, pero Malcolm X fue asesinado poco después de su regreso. Esa tragedia y el asesinato de su amigo Martin Luther King Jr. en 1968 fueron acontecimientos devastadores para Maya. En 1969 el autor James Baldwin, entre otros, la animó a que volcara su energía a la escritura. Así nació la primera de siete autobiografías y la estupenda carrera por la que Maya Angelou se hizo famosa en todo el mundo. Tras recitar su poema “En el pulso de la mañana” durante la ceremonia de asunción de mando del Presidente Bill Clinton en 1993, Angelou se ganó un lugar muy importante en la conciencia colectiva de Estados Unidos.

Si bien algunas escuelas y bibliotecas aún censuran sus obras por reflejar en ellas sin tapujos la vida que llevó, fue en la biblioteca de mi ciudad natal donde vi por primera vez a Maya Angelou, durante mi adolescencia. La biblioteca la invitó a pronunciar un discurso. De modo que habló, pero también bailó y cantó, demostrando un talento que nos hizo reír, llorar y estremecernos al punto de conmocionar a las cientos de personas que estábamos en el público, blancos y negros por igual.

Al recordar la vida de Maya Angelou, nadie puede hablar de forma tan elocuente como lo hizo ella misma sobre las personas que la inspiraron. En la Convención Nacional Demócrata de Boston, en 2004, Angelou habló de Fannie Lou Hamer, quien intentó, 40 años antes, que el Partido Democrático de la Libertad de Mississippi obtuviera reconocimiento. Angelou afirmó: “En lo más recóndito del corazón de todos los estadounidenses hay un ardiente deseo de pertenecer a un gran país, de representar a un país noble, donde los poderosos no sometan a los más débiles y el sueño de la democracia no sea propiedad exclusiva de los más fuertes”.


Dos años más tarde, el tributo de Maya Angelou a su amiga Coretta Scott King podría pronunciarse hoy en honor a la propia Angelou: “Fue la mujer afroestadounidense por antonomasia. Nació en un pequeño pueblo represivo del Sur. Nació de carne y hueso, pero estaba destinada a volverse de hierro. Nació como planta de aciano, pero se convertiría en una magnolia de acero”.

En el funeral del actor y activista Ossie Davis en 2005, celebrado en la histórica Iglesia Riverside de Harlem, Maya Angelou pronunció un discurso poético, como siempre. Sus palabras de reflexión sobre la muerte de su amigo también pueden servir para honrarla a ella:

“Cuando los grandes árboles caen, tiemblan las rocas de colinas distantes. Los leones se refugian en el alto césped y hasta los elefantes buscan seguridad. Cuando los grandes árboles se caen en los bosques, las pequeñas criaturas se retiran en silencio, sus sentidos alterados más allá del miedo. Cuando las grandes almas mueren, el aire alrededor nuestro se vuelve ligero, enrarecido, estéril. Respiramos, brevemente. Nuestros ojos, brevemente, ven con una claridad dolorosa. Nuestra memoria, repentinamente agudizada, examina, roe las amables palabras no dichas, los senderos prometidos nunca tomados. Las grandes almas mueren y la realidad que nos une a ellas nos abandona”.

La elocuencia de Maya Angelou vive en su poesía:

De las barracas de la vergüenza de la historia,
me levanto.

Desde el pasado enraizado en el dolor,
me levanto.

Soy un océano negro, impetuoso y extenso.
Fluyendo y embraveciendo soporto la marea.

Dejando atrás noches de espanto y miedo,
Me levanto.

Con los talentos que mis ancestros dieron,
Yo soy el sueño y la esperanza del esclavo.

Y naturalmente…
Me levanto.

© 2014 Amy Goodman
Traducción al español del texto en inglés: Mercedes Camps.

30 may 2014

Traslado de los restos de Mario Benedetti y su esposa Luz López Alegre



Fueron trasladados este jueves los restos de Mario Benedetti y de su esposa Luz López Alegre desde el Panteón Nacional al nicho 148 del Cementerio Central.

“Nos parece que, por encima de cualquier concepto filosófico o religioso, es conjurar de algún modo a la muerte, un gesto de infinitud, de simbólica continuidad del hondo sentimiento que unió por seis décadas a Luz y Mario”, resaltó el cantautor Daniel Viglietti.
Viglietti, en representación la Fundación Mario Benedetti, el director nacional de Cultura, Hugo Achugar, y la intendenta de Montevideo, Ana Olivera, participaron de la ceremonia de traslado de los restos del escritor uruguayo Mario Benedetti y de su esposa Luz López Alegre. 

La iniciativa de cambiarlo de lugar en el mismo Cementerio Central, del Panteón Nacional al nicho 148, respondió al mandato que en vida expresara el propio literato, quien siempre dijo que quería descansar junto a su esposa.
Luz López Alegre nació el 8 de diciembre de 1921 y falleció el 13 de abril de 2006. Daniel Viglietti resaltó que ella nunca vivió como sombra de escritor conocido. 

“Estamos aquí como Fundación cumpliendo este deseo de reunir las dos amorosas mitades”, señaló . “Su personalidad independiente siempre fue clara en ella, afirmando una imagen suya que no era de ser el reflejo lunar del sol benedettiano”, agregó.

Viglietti precisó asimismo que muchas de las obras producidas por Benedetti están precisamente dedicadas a Luz: "Bodas de Perlas es un ejemplo muy claro”, recordó.

29 may 2014

Margaret Randall: de LOS COMBATIENTES / COLOMBIA


Las FARC, son  consideradas la organización guerrillera más antigua de América Latina y la mayor que existe hoy en la región,  se considera que su fundación fue  27 de mayo de 1964 (con lo que estarían  celebrando medio siglo de existencia). 


  Margaret Randall publicó Part of the Solution, en  1972  y al año siguiente la  editorial Causachún  de Perú sacó a la luz su traducción al  español.  Al final del poema transcrito  aparece la siguiente nota:
          "(Basado en relatos de guerrilleros colombianos, durante los tres periodos de violencia, de 1948 hasta el presente)."


        Primer guerrillero            /

        Voy a acordarme bien. Es que a ratos tengo mala memoria

        salimos de Riochiquito después de la agresión militar a la zona

        la primera pelea con los chulos * en un sitio llamado Palomar,

        siendo de la parte nuestra un herido, del Ejército varios muertos.

        Y hacia el firme de la montaña.

        Ese día llovió mucho, parecía que el cielo  estuviera roto

        llegamos mojaditos Marulanda nuestro comandante preparó una

                    emboscada

        ese día cuando nos retiramos

        los centinelas abandonaron los puestos de vigilancia a destiempo

                    y nos asaltaron.

        Hirieron a Lucio Mesa le quitaron equipo y arma

         pero lo cargamos. Esa noche murió.

         Al otro día llegamos a una nueva cuchilla entre Montalvo y

                    Chiquila

        Leonardo se quedó de cansancio perdió el ritmo de la marcha

        mientras lo estábamos esperando más adelante

        lo cogieron los chulos y lo mataron a machete

        Cruz estaba engarrotado de hambre se puso amarillo no volvió

                    a hablar murió.

        Llegamos a un ranchito dos viejitos marido y mujer

        Marulanda les hizo una charla explicándoles el por que

                    luchábamos por la revolución

         nos vendieron cierta caña de azúcar.

        Marulanda era como un reloj

        Muchachos es la hora del desayuno cada uno sacaba su pedacito

                    de caña

        Okey es la hora del almuerzo chupamos otra vez nuestro pedazo

                    de caña

        No se olviden que ésta es la hora de la comida y seguía la

                    chupadera de caña.

        Los chulos estaban por todas partes.

        Esa noche salimos.

        La luna apareció por fin.

        La noche no estaba tan oscura.

        Sentimos ruido cerca de los chulos que se movían en una

                    emboscada

        nos quedamos quietecitos en una pequeña bola de monte

        todos arrinconados y listos. Pasaron cerca.

        Escuchábamos su respiración...

        Con paciencia esperamos la noche.

        A las seis y media salimos caminamos hasta que el sol se levantó

                    por mucho tiempo.

         hemos  estado casi sin zapatos

        moviéndonos otra vez hacia Marquetalia,

        rompiendo el cerco…


   Segundo  guerrillero

        Eramos más de cien colonos ésta es un historia vieja de hace

                    más de diez años.

        Cuando el Ejército nos atacó habíamos empezado a coger la

                    cosecha de café

        No se alcanzó a coger ni la cosecha.

        Nos dividimos en tres columnas una se quedó haciendo frente

        otra atravesó para Sumapaz y nosotros hicimos la marcha de ruta

         hasta Guayabero.

        La marcha empezó en enero entonces todo Guayabero era pura selva

        y les dijimos a los campesinos:

        Venimos de oriente y somos guerrilleros y traemos este programa.

        Ocho años descuartizando montaña.

        Entonces el Ejército atacó la evacuación empezó.

        Recuerdo mucho el primer contacto fue el 8 de junio.

        Estábamos pasando un río en un cable cuando nos comunicaron

        que había llegado otra evacuación de familias de Guayabero.

                    Corrimos.

        En total eran sesenta y dos familias como cuatrocientas personas

        duraron dieciocho días en la marcha por selvas montañas rusios **

                    cuatro grandes ríos.

        Sus vestidos estaban deshechos casi nadie venía calzado.

        Siete guerrilleros venían como edecanes o auxiliares de las

                    familias las plantas de sus pies todas carcomidas.

        Una niña perdió un ojo un viejo guerrillero había perdido su

                    mujer y sus dos niños.

        Se perdieron de camino y murieron de hambre y frío.

        Y ahora

        ¿qué vamos a hacer?

        Quiero que mi hijo mayor se marche con la guerrilla el menor

        me lo dejan para que me ayude en el trabajo.

        Después de instalar las familias en la región marchamos en guerrilla

        hacia Guayabero. Subimos hasta el rusio. Hacía bastante frío.

        Cuando comenzamos a bajar un guerrillero descubrió el cadáver de

        uno de los niños perdidos

        Se había rodado por un precipicio y unas ramas lo detuvieron.

        Su cuerpo estaba intacto, sus manecitas con los dedos apretados

        por el frío.

        Estaba encogido como queriendo darse un poco de calor, el frío

        mantenía fresca su piel

        Lo miramos largamente.

        Seguramente que su madre lo dejó un rato mientras se adelantaba

                    a buscar agua.

        El niño trató de caminar y rodó por el precipicio,

        tendría unos siete años,

        seguro su madre se perdió del camino y no lo pudo hallar.

        Lo enterramos.

        Y seguimos.

        ¿Ocho años descuartizando montaña para volver a comenzar otra vez?

        Ya Guayabero no es el mismo Guayabero. Ahora sólo queda la guerra,

        hasta el fin.


        Tercer guerrillero

        Corrimos. Yo busqué la retaguardia para pasar la cerca de alambre.

        Al volar por encima me pegaron dos tiros

        en el músculo del brazo derecho.

        Los otros lograron cruzar rápidamente.

        Yo aflojé el arma y caí sobre ella.

        El brazo se me iba hinchando.

        Los chulos seguían tirándome cada disparo levantaba tierra sobre

                    mi cabeza.

        Tiraban y rugían uno de ellos lanzando insultos trató de saltar

         la cerca.

        Escuché tableteo de ametralladoras y tiros de M-l. Vi

        una mirada de locura en los ojos de uno de los chulos

        su deseo de matarme como queriendo pisotear una culebra.

        Se arrimó. Me quemó dos tiros.

        Al verlo encima me dio fuerzas agarré el fusil

        y arranqué a correr.

        El brazo parecía una matraca se enredaba en los chamizos.

        Donde se enredaba tenía que coger con los dientes el porta-fusil

        para desenredarlo.

        Después apareció otro chulo vació su fusil me dio por muerto.

        Me fulminaron me dejaron contra un matojo.

        Cuando ya estaban encima les disparé al primero que le di

        se fue a tierra

        el otro brincó y se tendió disparando contra mí quemé otro tiro

        y arranque de nuevo.

        Al ver que tenía arma y les disparaba no me siguieron más

        . . .borrando el trillo de la sangre. . .

        . . .ya no sentía el brazo conmigo. . .

        Sentí frío. No pude dormir.

        Una compañera embarazada me curó la herida un día

        A la mañana desperté. Una nube de moscas. Por poco me

                    desmayó

        No sabía yo lo dañoso que una mujer en ese estado cure una herida

        y sobre todo que la mire.

        Me dijeron después que tenía una mirada muy fuerte como si tuviera

        electricidad.

        Por la tarde los gusanos aparecieron en la herida.

        Me dormí.

        Me desperté.

        Los gallinazos. Las moscas. Los gusanos. Al día siguiente

        un campesino arrimó por el olor y los gallinazos.

        La carne comenzó a abandonar mis dedos caían día a día

        Un compañero recogía los huesos y los enterraba

         el brazo parecía un yo-yo sólo me quedaba el dedo pulgar

        la herida supuraba sangre.

        Cuando llegaron los doctores me llevaron a una ciudad los vi

        como cortaban la carne y los huesos

        vi cómo curaban lo que todavía quedaba.

        Me quedó este muñón.

        Regresé a mis compañeros otra vez preparándose otra vez aceptaron

         llevarme con ellos.

        Cómo corren los chulos

        las balas zumbándoles cerca

        cómo corren!

        Estoy de nuevo en la montaña.

        Esta es mi casa.







* Soldados del gobierno (N. de la autora). En español en el original (N. del T.)

** Parte del páramo con bastante vegetación (N. del T.)