17 abr. 2016

Evgueni Evtushenko: TRES MINUTOS DE VERDAD

A la memoria del héroe nacional cubano José Antonio Echevarria, cuyo nombre clandestino era "Manzana".

 Vivía un muchacho llamado "Manzana"
con los ojos tan puros como un manantial
y el alma tan ruidosa
                                             como una buhardilla
atestada de lienzos, guitarras y palomas.
Le gustaban las mazorcas de maíz,
el béisbol,
              los niños,
                              los árboles,
                                                 los pájaros,
y, entre el enloquecido vaivén de la pachanga,
el azar de encontrar dos milagros con pestañas.

Pero en el muchacho llamado "Manzana",
tan parecido a un niño, comenzaba a sonar
la campanilla de la severidad
ante la falsedad y la mentira.

Y  la mentira en Cuba tenía muchas máscaras.
Bailaba en todos los salones,
y en el coche del presidente iba
sentada
          como ama y señora.
Hablaba la mentira por todos los periódicos.
Y desde la mañana, enfurecida,
mezclándose
                    a veces
                              con el rock and roll,
la mentira gritaba
                         por los altavoces
                                              de las radios.

Y el muchacho llamado "Manzana",
no por la gloria,
                         sino por el bien de todos, simplemente,
para que toda Cuba supiera la verdad,
con sus amigos decidió ocupar la emisora.

Pistola en mano,
                         apareció de pronto,
le arrancó a los cantantes el micrófono,
y fue su voz la voz de Cuba, del valor y la fe
diciendo a todo el pueblo la verdad.
¡Tres minutos tan sólo!
                                      ¡Nada más tres minutos!
Y se escuchó un disparo...
                                          Después, sólo silencio.


La bala batistiana puso punto
a aquel discurso que no pudo terminar.
Y de nuevo, puntual, sonó el rock and roll,
y él,
                 ya invencible,
él, que había dado su vida por tres minutos de verdad,
yacía con un rostro joven y feliz...

Me dirijo a los jóvenes del mundo:
cuando en algún país gobierna la mentira,
cuando la prensa miente sin descanso,
recuerda tú a "Manzana",
                                          juventud.

Así hay que vivir,
                          sin divertirse inútilmente.
Ir a la muerte,
                       dejando la vida cómoda,
                                                                tranquila,
para decir,
                 aunque sólo sea tres minutos,
                                                                la verdad.
¡Aunque sólo sea tres minutos!
                                   ¡Después, que venga la muerte!


Evgueni Evtushenko: ¡ÁNIMO, MUCHACHOS!


Yo era cruel,
                 desenmascaraba con brío,
sin preocuparme de mis propios defectos.
Me parecía
               que a la gente enseñaba
cómo hay que vivir
                           y que la gente aprendía.
Pero
      empecé a perdonar...
                                   ¡Signo alarmante!

Y cierta vez, en una intervención mía,
una encantadora ayudante de laboratorio con gafas
me dijo que yo veía las cosas con liberalidad.
Vienen muchachos
                              altivos y autoritarios.
Apretando sus tiernos puñitos,
con el sofoco del placer supremo,
intrépidamente desenmascaran
                                       mis debilidades.
¡Ánimo, muchachos!
                                    ¡Ánimo!
                                                       ¡Sed firmes!
Sencillamente, soy mayor que vosotros en saber.
Al dejar de ser crueles con los demás,
dejamos de ser jóvenes.
Avergonzado,
                     me doy cuenta
                                            de que soy más listo.
Vosotros sois menos razonables,
                                           pero no es nada malo,
porque hasta en vuestra injusticia
sois justos a veces.
¡Ánimo, muchachos!
                              Pero sabed
                                      que cuando seáis mayores
y juréis no volver a equivocaros,
os cansaréis de vuestra propia crueldad
y poco a poco seréis más bondadosos.
Otros muchachos
                           altivos y autoritarios
vendrán
               apretando sus tiernos puñitos
con el sofoco del placer supremo
y arremeterán
                      contra vuestras debilidades.
Y
     os profetizo
                            que sufriréis,
y llegaréis a enseñar los dientes de rabia,
pero, a pesar de todo, conseguiréis tener
el valor de decir,
                           por mucho que os cueste:
“¡Ánimo, muchachos!”


Fotografía tomada de  livejournal.com

12 mar. 2016

Mariano Melgar : NO NACIÓ LA MUJER PARA QUERIDA







No nació la mujer para querida,

por esquiva, por falsa y por mudable;

y porque es bella, débil, miserable,

no nació para ser aborrecida.



No nació para verse sometida,

porque tiene carácter indomable;

y pues prudencia en ella nunca es dable,

no nació para ser obedecida.

Porque es flaca no puede ser soltera,



Porque es infiel no puede ser casada,

por mudable no es fácil que bien quiera.

si no es, pues, para amar o ser amada,

sola o casada, súbdita o primera,

la mujer no ha nacido para nada.

7 mar. 2016

Pablo Neruda: LA CANCIÓN DEL CASTIGO


No hay que contar con su arrepentimiento,
ni hay que esperar del cielo este trabajo:
el que trajo a la tierra este tormento
debe encontrar sus jueces aquí abajo,
por la justicia y por el escarmiento.

No lo aniquilaremos por venganza
sino por lo que canto y lo que infundo:
mi razón es la paz y la esperanza.

Nuestros amores son de todo el mundo.

Y el insecto voraz no se suicida
sino que enrosca y clava su veneno
hasta que con canción insecticida,
levantando en el alba mi tintero,
llame a todos los hombres a borrar
al Jefe ensangrentado y embustero,
que mandó por el cielo y por el mar
que no vivieran más pueblos enteros,
pueblos de amor y de sabiduría
que en aquel otro extremo del planeta,
en Vietnam, en lejanas alquerías,
junto al arroz, en blancas bicicletas
fundaban el amor y la alegría:
pueblos que Nixon, el analfabeto,
ni siquiera de nombre conocía
y que mandó matar con un decreto
el lejano chacal indiferente.


29 feb. 2016

Roque Dalton: OH LIGARQUÍA


Dedicado al núcleo de la clase interna lacayo-dominante,
que incluye una apreciación nada personal sobre lo que
le cabe esperar de su amo, a juzgar por los vientos que soplan.
Oh
ligarquía
ma

drasta
con marido asesino
vestida de piqué
como una buitra
acechaste en las ramas
del enredo de la Historia
ridícula como todo lo malo
hay que acabar contigo gorda
asna con garras
tigra de palo
cruel y más cruel y todavía odiando
te hacés cargo de la delicia del pollo
no de la horrible
retorcida de buche del traspatio
cenás con el abogado
pero solo dormís tranquila por el pobre cuilio
maje
chucha insepulta y emperifollada
Gran Arquitecta de las cárceles
y de la mayoría de enfermos que se quedan afuera del
Hospital
vieja matona de alma intestinal
una tacita de oro y de café y una pistola
un crucifijo de concha nácar y un garrote
oligarquía
bacinilla de plata del obispo y jefa del obispo
puñal de oro y veneno del Presidente
y mantenedora del Presidente
caja de gastos chichos de Míster Rockefeller
coyota del señor Embajador
rufiana de la patria
oligarquía hoy más que todo
náufraga que quiere hundir al barco
depósito recargado de mierda del avión
imperial
y amenaza tormenta.

Gloria Salguero Gross  foto de www.elsalvador.com

11 feb. 2016

Pablo Neruda: AQUÍ ESTOY




Aquí estoy
Con mis labios de hierro
y un ojo en cada mano
y con mi corazón completamente,
y viene el alba, y viene el alba,
y viene el alba,

Y aquí estoy
a pesar de perros, a pesar de lobos
a pesar de pesadillas,
a pesar de ladillas,
a pesar de pesares.

Estoy lleno de lágrimas y amapolas cortadas
y pálidas palomas de energía,
y con todos los dientes y los dedos escribo,
y con todas las materias del mar,
con todas las materias del corazón escribo.

Cabrones!
Hijos de puta!
 Hoy ni mañana
ni jamás
acabaréis conmigo!

Tengo llenos de pétalos los testículos,
tengo lleno de pájaros el pelo,
tengo poesía y vapores,
cementerios y casas,
gente que se ahoga,
incendios,
en mis Veinte poemas,
en mis semanas, en mis caballerías,
y me cago en la puta que os malparió,
derrokas, patíbulos,
vidobras,
y aunque escribáis en francés con el retrato
de Picasso en las verijas,
y aunque muy a menudo robéis espejos y llevéis a la venta
el retrato de vuestras hermanas,

a mí no me alcanzáis con anónimos,
ni con saliva,
existo, entre los metales, la harina y las olas,
entre el mundo y el cielo, con un corazón lleno de sangre
y de rocío.

Venid a lastimarme con esputos
de la mañana a la noche,
no inauguréis adulterios con vacas amaestradas,
ni os hagáis secuestrar,
ni mañana os hagáis comunistas de culo dorado,
sino verted vinagre,
echad por la boca el semen recogido en la vulva
de la prostituta, y rociad las paredes de los water-closets
con toda vuestra mierda que os condeno a tragar otra vez
con el solo hecho de que yo en la mañana y en la noche
escribo poemas llenos de piedras y lamentos,
cosas llenas de agujas y cenizas,
aguas amargas
caídas para siempre en vuestra muerte.


Muerte! Muerte! Muerte!
Muerte al ladrón de cuadros,
muerte a la bacinica de Reverdy,
muerte a las sucias vacas envidiosas
que ladran con los intestinos cocidos en envidia,
en cal y podredumbre.


Muerte al bandido
que cambia fechas en sus libros y con la otra mano
vive de puro perro y puro rico,
vive de obscuras administraciones,
vive falsificando incestos
con hijas de madres ultrajadas!

Muerte al bandido, al estafador de diez años,
cuadros, muebles, tíos, provincias saqueadas,
y después, a colgar de las babosas barbas del coronel,
y del útero podrido de la podrida esposa del coronel!


Huid de mí, podridos,
haced clases de estilística y callampas, haceos raptar y
poseer por scouts finlandeses,
mercachifles hediondos a catre de prostituida,
pero a mí no vengáis, porque soy puro,
y con la garganta y el alma os vomito catorce veces,
os vomito cuatrocientas veces, a vosotros,
a vuestras jeringas, aunque colaboréis en La Opinión
y en la matonería, aunque cada día cultivéis
con mayor atención vuestra bilis y vuestra mierda,
y os colguéis de los talones de El Mercurio y el oro,
y aunque escribáis montañas tibias perfectamente pútridas,
permitidme una pálida cosa,
con treinta años ardientes,
con un alma de hueso y laberinto,
permitidme
cagarme en vuestros codos y en vuestras abuelas,
y en las revistillas de jóvenes Ombligos
en que derretís las últimas chispas que os salen del culo.


Mierda y mierda y mierda
tierra y tierra y tierra,
gusanos,
para vosotros,
falsos caudillos interrumpidos por la envidia,
poetas tartamudos!

Polvo, polvo, polvo,
para vuestras cenizas:
de nada vale vuestro nombre de pila
traducido al francés, como conviene al judío cursi,
de nada haber pagado diez años de comidas
en Montparnasse,
de nada vale venir de Talca dispuestos
a ser titulados genios y ladrones de pinturas,
os mato,
os mato con espuma y sacrificios,
y os meo, envidiosos,
ladrones, hijos del hijo de la suegra de la puta,
os meo eternamente en vuestros hígados
y en vuestros hijos,
os meo en la fuente del corazón
que habéis cubierto con estiércol,

y habéis alimentado con esitércol,
y habéis asesinado con estiércol.


Mientras el mundo se surte de llanto a cada lado,
y los trabajadores y los alcaldes crujen de sangre,
mientras el mapa se sobrecoge entre las sábanas,
y la angustia hace gritar a los cabildos,
hay literatos de siniestra cara,
ladrones verdes, payasos de París,
miserables de Talca,
descubriendo odio,
fabricando pequeños plagios
enviando anónimos que la peor enferma de histeria rechazaría
disfrazados de comunistas náufragos y fecales,
y mientras a la mamá sacan dinero,
al coronel sacan dinero,
a la mamá sacan dinero,
al coronelalamamásacandinero-sacan,
Viva el comunismo!
dicen los letrina-literatos
mientras el mundo cae y nace,
sólo el odio y la envidia crece en sus uñas,
y se preocupan de denunciar,
de mancillar, los hediondos,
mientras Alberti lucha,
González Tuñón lucha,
Aragón lucha,
los hediondos disfrazados
corren atrás de la literatura
echando sangre de parto maldito,
echando abecedarios y pescados vinagres,
diciendo: acusemos a aquél
y así llegaremos a creer que somos genios,
los hediondos,
incapaces del bien, incapaces del mal,
incapaces del suelo.


Porque morirán muertos, entre eructos
de doctores borrachos y pedos traducidos,
porque el gusano en ellos está vivo y ordena,
porque han nacido entre muelas cariadas

y gatos escupidos,
porque su sangre de sobaco sucio
será fuente de víboras siniestras,
porque hasta ellos llegarán a morderlos
sus hijos llenos de lenguas,
y hasta el de Talca convincente espanto
llegarán algunos días con cuchillo
diciendo: “Antes que hables y publiques,
devuelve cabrón de aire, lo que robas,
los aguafuertes, los óleos, los pesos,
pesos, pesos, pesos,
ladrón de camaradas,
hipo de cerdo”,
y entonces, en la sombra, Apollinaire
y otros muchos contestan:
“aquí estuvo el inmundo,
moviendo las aletas, secuestrándose
y dando pequeños gritos de niña raptada”.

Albión me teme, seré presidente,
yo y Picasso (y un pedo se le escapa).

Horror de sueños, carencia de venas,
aquí pasó, su nombre se transformó,
y en talquinas uniones anónimos enviaba,
panfletos purulentos repartió
y lamiendo escritores y sobornando puertas
su destino de loro bisiesto continúa”.



Y dicen: “Aprovechemos este momento
para ser libertarios, el siglo se hunde,
y nos haremos héroes,
con una pluma entre los pies
y odio en los párpados,
ceniza en los cojones,
venga Lenin, robando,
simulando, con palacio en la calle principal,
o coronel vestido de camello”.

No, villanos, a mí no me engañáis,
si el mundo se transforma,
 caed a la ciénaga, al luto y a la lepra,
al francés y a la megalomanía,
Vargasvilas con cabezas de zorras,
D'annunzios de a cuarenta,       [más baratos que un pollino podrido,]
a mí no me asustáis
con pequeños insultos que podéis repetir
llenos de gozo a vuestras enfermeras,
aquí estoy
echando hasta morirme poemas por los dientes,
hasta que me matéis
a veneno y a sombra.

Pero, nunca!  Prefiero morir matando
vuestros cadáveres de cincuenta años,
y, desde hoy, tendréis hundida la espada
en vuestros intestinos de envidia y de fracaso
para que gritéis: Neruda no existe
y os caguéis de melancolía.

Muertos! Muertos en castellano, en francés y en pus,
muertos en horrorosa cascada de amargura,
corred al nicho, ahora, ahora mismo,
corred al nicho enarbolando un nuevo truco
de identidad falsificada!

Pero aún es tiempo del catolicismo,
os quedan sotanas y nuevas posturas que ensuciar,
tristes cobardes, os quedan aún la teosofía
y las escuelas por correspondencia!

Ya habéis escrito la biografía de papa                     
por su hija caliente,
ya habéis empeñado las pezuñas del coronel
en el Chile agricultor,
ahora vended a vuestras madres
y dedicaos al ciclismo!

Yo he conocido rebeldes artesanos,
poetas de frente limpia y manos limpias,
seres humanos, pero no peste y lepra y pus y callos
como vosotros!

Conocedme:
soy el que sabe y el que canta,
y no podréis matarme aunque os partáis las venas
y volváis a nacer otra vez entre orines!

Adiós a muerte,
adiós a vida, fracasados,
aquí estoy con harinas y simientes,
aquí estoy haciendo pájaros,
aquí estoy solo.


Venid, horribles seres muertos
a clavar cadáveres en mi alma,
para que en vuestra muerte,
en el horrible olor a muerte
de vuestras muertes,
os ayude a salir de las tumbas amargas
en que estaréis llenos de baba pútrida
con el olvido a cuatro labios
y una víbora negra en la garganta!



 Madrid, 2 de abril de 1935.