1 may. 2017

Semyon Kirsánov : Primero de Mayo


El primer primero de mayo
echó a las chispas del ayer.
una tea ardiente,
los bosques se cubrieron de fuego.

Aquellos abetos de ramas caídas,
el bosque atento contempla
el inicio de la marcha
ruido, bulla.

Ruido, bulla -
primeras planas
Mayo, ígneo fautor
a los ojos del futuro.

Nuestro primero de mayo,
silvan las balas dolorosas,
con las bayonetas caladas,
tomamos el palacio del zar.

Cayó el palacio real -
aún no llegaba el alba
Mayo, anticipa el camino ,
con sus estandartes luctuosos.

Primero de Mayo nuestro -
navegas inflamado al futuro -
sobre un mar de trigo
resuenas poderoso.


Nuevas fuerzas -
Nuevos desafíos
Mayo ígneo fautor
a los ojos del futuro.

Las fabricas y los barrios
 nos agitamos en mayo.
Columnas que cosechan la tierra -
Ha llegado el momento.

Escuchen, proletarios,
son nuestras fabricas,
incinerando lo viejo,
produciendo lo nuevo.

Banderas hasta el sol,
Marchen, truenen los oídos.
Cada primero de mayo,
rumbo al socialismo.

 Primero de mayo, marchan
mineros armados.
Sobre las plazas, Revolución,
millones de pasos marchan.



Este poema fue incluido por Shostakovich  en la parte coral (final) de su Sinfonía Nº 3 en Mi bemol mayor Op. 20, subtitulada «Primero de Mayo»,  ejecutada por vez primera el 6 de noviembre de 1931 en Leningrado por Aleksandr Gauk al frente de la Filarmónica de Leningrado.



Coro a partir del minuto 22.

17 nov. 2016

Presencia Cultural: Para Juan Gonzalo Rose















del Canal de Youtube:
Presencia Cultural


Juan Gonzalo Rose: LA PREGUNTA

Mi madre me decía:
si matas a pedradas los pajaritos blancos,
Dios te va a castigar;
si pegas a tu amigo,
el de carita de asno,
Dios te va a castigar.

Era el signo de Dios
de dos palitos,
y sus diez teologales mandamientos
cabían en mi mano
como diez dedos más.

Hoy me dicen:
si no amas la guerra,
si no matas diariamente una paloma,
Dios te castigará;
si no pegas al negro, 
si no odias al rojo,
Dios te castigará;
si al pobre das ideas
en vez de darle un beso,
si le hablas de justicia
en vez de caridad,
Dios te castigará.
Dios te castigará.

No es este nuestro Dios,
¿verdad, mamá?

Juan Gonzalo Rose: RELOJ DE BOLSILLO



Las horas no transcurren
cuelgan
inmóviles
de un alambre invisible.

Mi cuerpo se hace piedra
varada por el mar
en una playa hueca
sin siquiera
el consuelo
de un salino cantar

Piedra que mira
quieta
la habitación vacía
el mismo muro blanco
como fecha sin día.

¿Dónde te fuiste tiempo
que antes correteabas
entre mis pies de yeso?
las horas no acumulan
su forraje de hiedra
los minutos no avanzas
hacia el pie de la estatua
reloj de bolsillo.

El sol se hace una mancha
atrapada en el agua.
El tiempo se hace eterno
y deben ser las 4
pajareando mi casa.




16 nov. 2016

Juan Gonzalo Rose: SALUTACIÓN





Año nuevo en la sangre de los asesinados.
Año nuevo en la sala de torturas
y en el ojo del hombre prisionero
donde un tiempo sin sol hace su nido.

Año nuevo en la mesa del tirano
y en la percha vacía del destierro.
Año nuevo en la madre y en el hijo
separados tan sólo por un puente.

No tienen año nuevo los pueblos como el mío:
será nuevo paisaje, pero la misma ausencia;
será pañuelo nuevo, pero la misma lágrima;
será nueva mortaja, pero distinta muerte.

Pero violo el contrato con mi alma
y créceme en el pecho un abrazo tremendo:
feliz año, arbolito de mi calle,
feliz año, baúles de mi casa…

Que tenga feliz año
la sombra ya sentada de papá,
los sueños nacionales,
las gaviotas y el mar.

Feliz año, dolor,
rabia del pueblo,
odio del justo,
cólera del santo;
feliz año, fusil:
enséñame a cantar los años nuevos.



Juan Gonzalo Rose: SI UN ROSAL SE MUERE

Foto tomada de Flickr


Si un rosal se muere
herido de aromas,
y se hunde en el polvo
su rosa mejor
el jardín recoge
aquel mismo aroma
y sobre el olvido

dibuja otra flor.
Si un amor nos quita
la luz de la vida,
y en la despedida
nos ciega el dolor
la vida recoge
la luz de esa herida
y en la despedida
renace otro amor.


Así tu corazón dejó
nubes de invierno
en el cielo
doliente del adiós
más traerá el estío
su costumbre de rosas
y la más hermosa

me dará su amor.



Juan Gonzalo Rose : GASTRONOMÍA



Para comerse un hombre en el Perú
hay que sacarle antes las espinas,
las vísceras heridas,
los residuos de llanto y de tabaco.

Purificarlo a fuego lento,
cortarlo a pedacitos
y servirlo en la mesa con los ojos cerrados,
mientras se va pensando
que nuestro buen gobierno nos protege.

Luego:
afirmar que los poetas exageran.

Y como buen final:
tomarse un trago.