Mostrando entradas con la etiqueta comunista. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta comunista. Mostrar todas las entradas

17 abr 2016

Evgueni Evtushenko: ¡ÁNIMO, MUCHACHOS!


Yo era cruel,

                 desenmascaraba con brío,
sin preocuparme de mis propios defectos.
Me parecía
               que a la gente enseñaba
cómo hay que vivir
                           y que la gente aprendía.
Pero
      empecé a perdonar...
                                   ¡Signo alarmante!

Y cierta vez, en una intervención mía,
una encantadora ayudante de laboratorio con gafas
me dijo que yo veía las cosas con liberalidad.
Vienen muchachos
                              altivos y autoritarios.
Apretando sus tiernos puñitos,
con el sofoco del placer supremo,
intrépidamente desenmascaran
                                       mis debilidades.
¡Ánimo, muchachos!
                                    ¡Ánimo!
                                                       ¡Sed firmes!
Sencillamente, soy mayor que vosotros en saber.
Al dejar de ser crueles con los demás,
dejamos de ser jóvenes.
Avergonzado,
                     me doy cuenta
                                            de que soy más listo.
Vosotros sois menos razonables,
                                           pero no es nada malo,
porque hasta en vuestra injusticia
sois justos a veces.
¡Ánimo, muchachos!
                              Pero sabed
                                      que cuando seáis mayores
y juréis no volver a equivocaros,
os cansaréis de vuestra propia crueldad
y poco a poco seréis más bondadosos.
Otros muchachos
                           altivos y autoritarios
vendrán
               apretando sus tiernos puñitos
con el sofoco del placer supremo
y arremeterán
                      contra vuestras debilidades.
Y
     os profetizo
                            que sufriréis,
y llegaréis a enseñar los dientes de rabia,
pero, a pesar de todo, conseguiréis tener
el valor de decir,
                           por mucho que os cueste:
“¡Ánimo, muchachos!”



5 mar 2014

Rafael Alberti: REDOBLE LENTO POR LA MUERTE DE STALIN


I
Por encima del mar, sobre las cordilleras,
a través de los valles, los bosques y los ríos,
por sobre los oasis y arenales desérticos,
por sobre los callados horizontes sin límites
y las deshabitadas regiones de las nieves
va pasando la voz, nos va llegando
tristemente la voz que nos lo anuncia.
José Stalin ha muerto.
A través de las calles y las plazas de los
grandes poblados,
por los anchos caminos generales y
perdidos senderos,
por sobre las atónitas aldeas, asombradas campiñas,
planicies solitarias, subterráneos
corredores mineros, olvidadas
islas y golpeados litorales desnudos
va pasando la voz, nos va llegando
tristemente la voz que nos lo anuncia.
José Stalin ha muerto.
Va cruzando las horas oscuras de la
noche,
la madrugada, el día, los extensos
crepúsculos,
todo lo austral y nórdico que
comprende la tierra,
y no hay razas, no hay pueblos, no hay rincones,
no hay partículas mínimas del mundo
en donde no penetre la voz que va llegando,
la voz que tristemente nos lo anuncia.
José Stalin ha muerto.



       II
(A dos voces)
1. Padre y maestro y camarada:
quiero llorar, quiero cantar.
Que el agua clara me ilumine,
que tu alma clara me ilumine
en esta noche en que te vas.
2. Se ha detenido un corazón.
Se ha detenido un pensamiento.
Un árbol grande se ha doblado.
Un árbol grande se ha callado.
Mas ya se escucha en el silencio.
1. Padre y maestro y camarada:
solo parece que está el mar.
Pero las olas se levantan,
pero en las olas te levantas
y riges ya en la inmensidad.
2. Cerró los ojos la firmeza,
la hoja más limpia del acero.
Sobre su tierra se ha dormido.
Sobre la Tierra se ha dormido.
Mas ya se yergue en el silencio.
1. Padre y maestro y camarada:
vuela en lo oscuro un gavilán.
Pero en tu barca una paloma,
pero en tu mano una paloma
se abre a los cielos de la paz.
2. Callan los yunques y martillos.
el campo calla y calla el viento.
Mudo su pueblo le da vela.
Mudos sus pueblos le dan vela.
Mas ya camina en el silencio.
1. Padre y maestro y camarada:
fuertes nos dejas, Mariscal.
como en las puntas de la estrella,
como en las puntas de tu estrella
arde en nosotros la unidad.
2. Vence el amor en este día.
El odio ladra prisionero.
La oscuridad cierra los brazos.
La eternidad abre los brazos.
Y escribe un nombre en el silencio.




      III
No ha muerto Stalin. No has muerto.
Que cada lágrima cante
tu recuerdo.
Que cada gemido cante
tu recuerdo.
Tu pueblo tiene tu forma,
su voz tu viril acento.
No has muerto.
Hablan por ti sus talleres,
el hombre y la mujer nuevos.
No has muerto.
Sus piedras llevan tu nombre,
sus construcciones tu sueño.
No has muerto.
No hay mares donde no habites,
ríos donde no estés dentro.
No has muerto.
Campos en donde tus manos
abiertas no se hayan puesto.
No has muerto.
Cielos por donde no cruce
como un sol tu pensamiento.
No has muerto.
No hay ciudad que no recuerde
tu nombre cuando era fuego.
No has muerto.
Laureles de Stalingrado
siempre dirán que no has muerto.
No has muerto.
Los niños en sus canciones
te cantarán que no has muerto.
Los niños pobres del mundo,
que no has muerto.
Y en las cárceles de España
y en sus más perdidos pueblos
dirán que no has muerto.
Y los esclavos hundidos,
los amarillos, los negros,
los más olvidados tristes,
los más rotos sin consuelo,
dirán que no has muerto.
La Tierra toda girando,
que no has muerto.
Lenin, junto a ti dormido,
también dirá que no has muerto.

10 jul 2013

Názim Hikmet, Nicolás Guillén y Rafael Alberti


Tres grandes poetas comunistas en su aniversario 111

 Ernesto Gómez Abascal


El 15 de enero de 1902, nació en la ciudad de Salónica, hoy parte de Grecia, pero entonces perteneciente al Imperio Otomano, el gran poeta turco Názim Hikmet.  Ese mismo año, el 10 de julio en Camagüey, también nacía nuestro Nicolás Guillén; y el 16 de diciembre en Cádiz, España, Rafael Alberti.  Los tres fueron militantes comunistas y luchadores antimperialistas de vanguardia, sufrieron persecución y cárcel, y compartieron, utilizando las palabras del poeta turco, “el duro oficio del exilio”.


Guillén y Alberti, conocieron a Názim en Moscú y mantuvieron con él una estrecha amistad.  El cubano lo llamaba “mi hermano turco”.  En su Prosa de prisa, publicada por la Editorial Letras Cubanas en 1987, se refiere así a este:

“Era un hombre alto, bien puesto, rubio, de ojos azules y piel rojiza, como un inglés. En lo de turco, más parecía serlo Jorge Amado —y así lo decíamos en broma sus amigos cuando ambos estaban juntos— que aquel gran cantor de Turquía —nieto de un pashá —que muere sin haber visto a su patria.
“Sin conocer palabra de su idioma, nos deleitaba y suspendía el escucharle los poemas. Eran como canciones extremadamente musicales, cuyo ritmo había tomado el poeta de la cantera popular en su país. 
“¡Pobre poeta! Como Nesval (sic), el gran checo, lo traicionó el ‘miocardio inocente’ de nuestro Rubén (Darío). Su vida fue un ejemplo puro de humanidad y lirismo soldados firmes, como él veía el contenido y la forma en la escritura, de acción y  pasión. Quince años lo tuvo el turco reaccionario en una cárcel, y allí enfermó para no curar nunca. De eso ha muerto, y del dolor de amar mucho a los suyos, a su pueblo, y de cantarlos sin poderlos redimir”.


También en Páginas vueltas, las memorias que escribió Guillén al final de su vida, dedicó un afectuoso recuerdo a su “hermano turco”:

La primera vez que fui a la Unión Soviética, entre las muchas personas a quienes conocí, me hizo una muy agradable impresión el poeta Názim Hikmet, hoy fallecido.  Era un hombre alto, rubio, aguileño, de ojos azules, muy simpático. Se expresaba en ruso y francés con la mayor seguridad, y mantenía un tono risueño y jovial en la conversación.  Todo el mundo lo llamaba Názim a secas, y de todo el mundo era querido y admirado.  Cuando el II Congreso de escritores afroasiáticos, él y yo coincidimos en El Cairo, donde él representaba a su país, o mejor dicho, a su pueblo.
Una noche, la noche en que Nasser ofreció a las delegaciones un portentoso agasajo en el Palacio Imperial, me encontré a Názim, que iba acompañado de su esposa, una mujer muy bella y joven. Yo lo bromeé con este hecho, dirigiéndome a la dama y diciéndole con fingida ingenuidad: ‘Veo que su papá goza de muy buena salud’. Ella rió de buena gana, y él también, claro, pero no sin decir: ‘Este hombre es un bandido, un negro pirata de las Antillas’.
Nos veíamos con frecuencia, sobre todo cada vez que yo iba a Moscú.  Las anécdotas en relación con él me vienen a la mente. Una tarde llegué yo a su casa, o mejor dicho, a su departamento de soltero, pues aún no se había casado entonces, y lo vi muy atareado haciendo una maleta, sin duda en víspera de viaje. De repente me dijo: ‘Mira, tengo esto para ti’, y me mostró un pedazo de papel verde.  ‘A mí no me sirve para nada, a ti seguramente pienso que te vendrá muy bien’, añadió. Era un billete de cien dólares. Claro que él sabía que ‘este papel’ era convertible en rublos, pero pienso que hizo eso para que yo no careciera de dinero en un país extraño.
¡Pobre Názim! Él estuvo en Cuba por los años 60 y se le dio un homenaje muy simpático y numeroso en la UNEAC. Sin embargo, me dijo que no podía soportar nuestro clima, el cual le ocasionaba muy riesgosos trastornos cardiacos.


Durante la estancia de unas dos semanas en Cuba, en calidad de invitado del Gobierno Revolucionario, en mayo de 1961, el gran poeta comunista turco sostuvo varios encuentros con poetas e intelectuales cubanos, entonces enfrascados en la preparación del Primer Congreso Nacional de Escritores y Artistas. La prensa de la época publicó igualmente varias entrevistas que aparecieron en los periódicos Hoy y Revolución, en la revista Bohemia, y el 25 de mayo compareció en el programa Ante la Prensa trasmitido por CMQ TV, donde Luis Gómez Wangüemert sirvió de moderador y participó entre otros, nuestro querido poeta Pablo Armando Fernández.
En Cuba, recién derrotada la invasión mercenaria yanki de Playa Girón, se vivían momentos de grandes definiciones y de movilización popular y revolucionaria. Názim narró sus impresiones en un largo poema titulado “Reportaje en La Habana”.
Durante sus encuentros, fue interrogado sobre muchos aspectos teóricos que interesaban a nuestros intelectuales. Se refirió al Primer Congreso Nacional de Escritores y Artistas que tendría efecto próximamente en La Habana y dijo que “una de las tareas principales de este Congreso debía ser la de idear y organizar la manera de poner en contacto a los intelectuales con el pueblo”. También afirmó: “Una guerra de independencia sin revolución social es una guerra ficticia”. Y “la Revolución cubana es un espejo para los pueblos que luchan por su independencia”.
Interrogado en una de estas entrevistas sobre su conocimiento sobre la poesía cubana, respondió: “Yo conozco de la poesía cubana un poeta que es mundial, que ha representado y representa en nuestro planeta la cultura revolucionaria del pueblo cubano, un poeta de gran maestría, que yo estoy orgulloso, no solo de ser  su lector, sino también de ser su amigo: Nicolás Guillén”.



Rafael Alberti, compartió con él en no pocas ocasiones cuando se encontraban en la desaparecida URSS, según nos ha informado su hija Aitana.  Sin embargo, (y aunque posiblemente exista) no hemos encontrado referencias en su obra, al gran poeta turco.
Nacidos los tres en 1902, fueron ejemplo de poetas e intelectuales comprometidos —hasta el último aliento de sus vidas—, con las causas revolucionarias no solo de sus respectivos pueblos, sino con las de todos los pueblos del mundo. Aún después de muertos, en este aniversario 111, sus legados, continúan constituyendo armas para defender la justicia y la dignidad, y perdurarán por siempre, pues como afirmó Názim en Cuba: “cuando se hace literatura para el pueblo hay que hacerla muy alta y muy buena… (por eso) la buena, la verdadera poesía está de nuestro lado, del lado del pueblo”.


 Tomado de:  La Jiribilla.cu             

30 jun 2013

Bertolt Brecht: ALABANZA AL REVOLUCIONARIO

Rudolf Schlichter, Bertold Brecht, circa 1926

Cuando la opresión va a más
muchos se desmoralizan,
pero su valor crece.

Él es quien organiza la lucha
por ese centavo del salario, por el agua del té
y por el poder dentro del Estado.

Le pregunta a la propiedad:
¿Dé dónde eres?
Le pregunta a las ideas:
¿A quién sirven ustedes?

Allá donde reine el silencio
hablará él.
Y donde impere la opresión y se hable del destino
dirá él esos nombres.

Allá donde él se siente a la mesa
se sienta también el descontento.
La comida sabe mal
y se reconoce que el cuarto es estrecho.

Allá donde lo persigan
allá irá la rebelión y allá donde lo echen
quedará la intranquilidad.





 En: Manifiestos por la Revolución

28 jul 2008

Nuevo año para Comunistas Poetas

Como verán arreglamos los post del año pasado y completamos los que faltaban, una justificación de nuestra ausencia se debió a la falta de tiempo y lo limitado del esquema inicial de “Comunistas Poetas” (reducir a 5 post por poeta de tal manera que en cada página veamos todo acerca de un comunista poeta ).

Este año seguiremos alimentando el blog (esperamos más colaboradores), daremos apertura a nuevos poetas y a los poetas proletarios y patriotas (que nos transmiten un mensaje revolucionario).

Por último, recordamos que la temática principal son los poetas comunistas de todas partes del mundo, por ello es muy importante la colaboración internacionalista con el fin de conocer y publicitar la producción de aquellos poetas comunistas que por los limites naturales o políticos han sido silenciados.