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29 jul 2015

Mahmud Darwish: PARA NUESTRA PATRIA



Para nuestra patria,
próxima a la palabra divina,
un techo de nubes.

Para nuestra patria,
lejana de las cualidades del nombre,
un mapa de ausencia.

Para nuestra patria,
pequeña cual grano de sésamo,
un horizonte celeste... y un abismo oculto.

Para nuestra patria,
pobre cual ala de perdiz,
libros sagrados... y una herida en la identidad.

Para nuestra patria,
con colinas cercadas y desgarradas,
las emboscadas del nuevo pasado.

Para nuestra patria cautiva,
la libertad de morir consumida de amor.

Piedra preciosa en su noche sangrienta,
nuestra patria resplandece a lo lejos
e  ilumina su entorno...

Pero nosotros en ella

nos ahogamos sin cesar.


Mahmud Darwish  por Mahmoud Abbas



Poema tomado de http://www.poesiaarabe.com/
Ilustración tomada de : https://www.facebook.com/artistabbas/

21 jul 2015

Javier Heraud: PALABRA DE GUERRILLERO




Porque mi patria es hermosa
como una espada en el aire,
y más grande ahora y aun
más hermosa todavía,
yo hablo y la defiendo con mi vida.

 No me importa lo que digan
los traidores,
hemos cerrado el pasado
con gruesas lágrimas de acero.
 

El cielo es nuestro,
nuestro el pan de cada día,
hemos sembrado y cosechado
el trigo y la tierra,
y el trigo y la tierra
son nuestros,
y para siempre nos pertenecen
el mar
las montañas y los pájaros.  




Nicolás Guillén : MI PATRIA ES DULCE POR FUERA






Mi patria es dulce por fuera,
y muy amarga por dentro;
mi patria es dulce por fuera,
con su verde primavera,
con su verde primavera,
y un sol de hiel en el centro.
 

¡Qué cielo de azul callado
mira impasible tu duelo!
¡Qué cielo de azul callado,
ay, Cuba, el que Dios te ha dado,
ay, Cuba, el que Dios te ha dado,
con ser tan azul tu cielo!
 

Un pájaro de madera
me trajo en su pico el canto;
un pájaro de madera.
¡Ay, Cuba, si te dijera,
yo, que te conozco tanto,
ay, Cuba, si te dijera,
que es de sangre tu palmera,
que es de sangre tu palmera,
y que tu mar es de llanto!
Bajo tu risa ligera,
yo, que te conozco tanto,
miro la sangre y el llanto,
bajo tu risa ligera.
 

Sangre y llanto
bajo tu risa ligera;
sangre y llanto
bajo tu risa ligera.
Sangre y llanto.
 

El hombre de tierra adentro
está en un hoyo metido,
muerto sin haber nacido,
el hombre de tierra adentro.
Y el hombre de la ciudad,
ay, Cuba, es un pordiosero:
anda hambriento y sin dinero,
pidiendo por caridad,
aunque se ponga sombrero
y baile en la sociedad.
(Lo digo en mi son entero,
porque es la pura verdad.)
 

Hoy yanqui, ayer española,
sí, señor,
la tierra que nos tocó,
siempre el pobre la encontró
si hoy yanqui, ayer española,
¡cómo no!
¡Qué sola la tierra sola,
la tierra que nos tocó!
 

La mano que no se afloja
hay que estrecharla en seguida;
la mano que no se afloja,
china, negra, blanca o roja,
china, negra, blanca o roja,
con nuestra mano tendida.
 

Un marino americano,
bien,
en el restaurant del puerto,
bien,
un marino americano
me quiso dar con la mano,
me quiso dar con la mano,
pero allí se quedó muerto,
bien,
pero allí se quedó muerto
bien,
pero allí se quedó muerto
el marino americano
que en el restaurant del puerto
me quiso dar con la mano,
¡bien!






Roque Dalton: YA TE AVISO


 Patria idéntica a vos misma
pasan los años y no rejuvenecés
deberían dar premios de resistencia por ser salvadoreño
Beethoven era sifilítico y sordo
pero ahí está la Novena Sinfonía
en cambio tu ceguera es de fuego
y tu mudez de gritería.

 Yo volveré yo volveré
no a llevarte la paz sino el ojo del lince
el olfato del podenco
amor mío con himno nacional
voraz
ya le comiste el cadáver de Francisco Morazán a
      Honduras
y hoy te querés comer a Honduras
necesitás bofetones
electro-shocks
psicoanálisis
para que despertés a tu verdadera personalidad
vos no sos don Rafael Meza Ayau ni el Coronel Medrano
habrá que meterte en la cama
a pan de dinamita y agua
lavativas de cóctel Molotov cada quince minutos
y luego nos iremos a la guerra de verdad
todos juntos
para ver si así como roncas duermes
como decía Pedro Infante
novia encarnizada
      mamá que parás el pelo.




Roque Dalton: CÓMO CANTARTE, PATRIA



Cuando la Patria nace antiguamente
como la preferida estrella que se mece
junto al misterio azul del grito primogénito,

 cuando la patria permanece intacta
desde el raudal de sangre con que nos parieron,

 cuando la patria inexpresable canta
desde el amurallado hueso que oponemos al aire,

cuando la patria de aurorales árboles,
de rojo barro partidario del hombre,
de volcanes bramando
como la universal unión de las reclamaciones,
alza su diccionario y su martirologio
desde nuestra garganta denunciada,
cuando la patria es ese prisma puro
que nos señala la única posibilidad de amar,

 entonces
es que desde las geologías interiores
surge la clara voz de alba, la profética
traída a cuentas del futuro y su música.

Porque es la patria punto de partida,
básica piedra tumultuaria extendiéndose,
savia y semilla de la floresta cantadora del hombre,
misiva leal hacia aglomeraciones fraternas y ecuménicas.
Así nos surge el canto
y la patria renace junto a cada palabra...




20 jul 2015

Otto René Castillo: DISTANTE DE TU ROSTRO

Pequeña patria mía, dulce tormenta,
un litoral de amor elevan mis pupilas
y la garganta se me llena de silvestre alegría
cuando digo patria, obrero, golondrina.
Es que tengo mil años de amanecer agonizando
y acostarme cadáver sobre tu nombre inmenso,
flotante sobre todos los alientos libertarios.
Guatemala, diciendo patria mía, pequeña campesina.

Ay, Guatemala,
cuando digo tu nombre retorno a la vida.
Me levanto del llanto a buscar tu sonrisa.
Subo las letras del alfabeto hasta la A
que desemboca al viento llena de alegría
y vuelvo a contemplarte como eres,
una raíz creciendo hacia la luz humana
con toda la presión del pueblo en las espaldas.
Desgraciados los traidores, madre patria, desgraciados.
¡Ellos conocerán la muerte de la muerte hasta la muerte!
¿Por qué nacieron hijos tan viles de madre cariñosa?

Así es la vida de los pueblos, amarga y dulce,
pero su lucha lo resuelve todo humanamente.
Por ello patria, van a nacerte madrugadas,
cuando el hombre revise luminosamente su pasado.
Por ello patria,
cuando digo tu nombre se rebela mi grito
y el viento se escapa de ser viento.
Los ríos se salen de su curso meditado
y vienen en manifestación para abrazarte.
Los mares conjugan en sus olas y horizontes
tu nombre herido de palabras azules, limpio,
para llevarte hasta el grito acantilado del pueblo,
donde nadan los peces con aletas de auroras.

La lucha del hombre te redime en la vida.

Patria, pequeña, hombre y tierra y libertad
cargando la esperanza por los caminos del alba.
Eres la antigua madre del dolor y el sufrimiento.
La que marcha con un niño de maíz entre los brazos.
La que inventa huracanes de amor y cerezales
y se da redonda sobre la paz del mundo,
para que todos amen un poco de su nombre:
un pedazo brutal de sus montañas
o la heroica mano de sus hijos guerrilleros.

Pequeña patria, dulce tormenta mía,
canto ubicado en mi garganta
desde los siglos del maíz rebelde:
tengo mil años de llevar tu nombre
como un pequeño corazón futuro,
cuyas alas comienzan a abrirse a la mañana.

5 ago 2013

Juan Antonio Corretjer: BORICUA EN LA LUNA


Desde las ondas del mar
que son besos a su orilla,
una mujer de Aguadilla
vino a New York a cantar.
Pero no, solo a llorar
un largo llanto y morir.
De ese llanto yo nací
como la lluvia una fiera.
Y vivo en larga espera
de cobrar lo que perdí.

Por un cielo que se hacía
más feo mas más volaba
a Nueva York se acercaba
un peón de Las Marías
Con la esperanza, decía,
de un largo día volver.
Pero antes me hizo nacer
Y de tanto trabajar
se quedo sin regresar:
reventó en un taller.

De una lagrima soy hijo
y soy hijo del sudor
y fue mi abuelo el amor
único en mi regocijo
del recuerdo siempre fijo
en aquel cristal del llanto
como quimera en el canto
de un Puerto Rico de ensueño
y yo soy Puertorriqueño,
sin na, pero sin quebranto.

Y el "echón" que me desmienta
que se ande muy derecho
no sea en lo más estrecho
de un zaguán pague la afrenta.
Pues según alguien me cuenta:
dicen que la luna es una
sea del mar o sea montuna.
Y así le grito al villano:
yo sería borincano
aunque naciera en la luna.



Nada sucede por las puras, si bien no encontré un libro  de Juan Antonio Corretjer en en el stand de Puerto Rico de la FIL, adquirí La Guerrilla Narrada de Juan Duchesne. Y además conocí en Youtube a Cultura Profética, que espero también sea de su agrado.