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21 jul 2015

Nicolás Guillén : MI PATRIA ES DULCE POR FUERA






Mi patria es dulce por fuera,
y muy amarga por dentro;
mi patria es dulce por fuera,
con su verde primavera,
con su verde primavera,
y un sol de hiel en el centro.
 

¡Qué cielo de azul callado
mira impasible tu duelo!
¡Qué cielo de azul callado,
ay, Cuba, el que Dios te ha dado,
ay, Cuba, el que Dios te ha dado,
con ser tan azul tu cielo!
 

Un pájaro de madera
me trajo en su pico el canto;
un pájaro de madera.
¡Ay, Cuba, si te dijera,
yo, que te conozco tanto,
ay, Cuba, si te dijera,
que es de sangre tu palmera,
que es de sangre tu palmera,
y que tu mar es de llanto!
Bajo tu risa ligera,
yo, que te conozco tanto,
miro la sangre y el llanto,
bajo tu risa ligera.
 

Sangre y llanto
bajo tu risa ligera;
sangre y llanto
bajo tu risa ligera.
Sangre y llanto.
 

El hombre de tierra adentro
está en un hoyo metido,
muerto sin haber nacido,
el hombre de tierra adentro.
Y el hombre de la ciudad,
ay, Cuba, es un pordiosero:
anda hambriento y sin dinero,
pidiendo por caridad,
aunque se ponga sombrero
y baile en la sociedad.
(Lo digo en mi son entero,
porque es la pura verdad.)
 

Hoy yanqui, ayer española,
sí, señor,
la tierra que nos tocó,
siempre el pobre la encontró
si hoy yanqui, ayer española,
¡cómo no!
¡Qué sola la tierra sola,
la tierra que nos tocó!
 

La mano que no se afloja
hay que estrecharla en seguida;
la mano que no se afloja,
china, negra, blanca o roja,
china, negra, blanca o roja,
con nuestra mano tendida.
 

Un marino americano,
bien,
en el restaurant del puerto,
bien,
un marino americano
me quiso dar con la mano,
me quiso dar con la mano,
pero allí se quedó muerto,
bien,
pero allí se quedó muerto
bien,
pero allí se quedó muerto
el marino americano
que en el restaurant del puerto
me quiso dar con la mano,
¡bien!






9 jul 2013

Nicolás Guillén : CUANDO YO VINE A ESTE MUNDO


Cuando yo vine a este mundo,
Nadie me estaba esperando;
Así mi dolor profundo
Se me alivia caminando,
Pues cuando vine a este mundo,
Te digo,
Nadie me estaba esperando.

Miro a los hombres nacer,
Miro a los hombres pasar;
Hay que andar,
Hay que mirar para ver,
Hay que andar.

Otros lloran, yo me río,
Porque la risa es salud:
Lanza de mi poderío,
Coraza de mi virtud.
Otros lloran, yo me río,
Porque la risa es salud.

Camino sobre mis pies,
Sin muletas ni bastón,
Y mi voz entera es
La voz entera del sol.
Camino sobre mis pies,
Sin muletas ni bastón.

Con el alma en carne viva,
Abajo, sueño y trabajo;
Ya estará el de abajo arriba,
Cuando el de arriba esté abajo.
Con el alma en carne viva,
Abajo, sueño y trabajo.

Hay gentes que no me quieren,
Porque muy humilde soy;
Ya verán cómo se mueren,
Y que hasta a su entierro voy,
Con eso y que no me quieren
Porque muy humilde soy.

Miro a los hombres nacer,
Miro a los hombres pasar;
Hay que andar,
Hay que vivir para ver,
Hay que andar.

Cuando yo vine a este mundo,
Te digo,
Nadie me estaba esperando;
Así mi dolor profundo,
Te digo,
Se me alivia caminando,
Te digo,
Pues cuando vine a este mundo,
Te digo,
¡Nadie me estaba esperando!

 El son entero, 1947