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29 dic 2016
Poema objeto: Liberté, j'écris ton nom
Paul Éluard autor de Liberté falleció el 18 de noviembre de 1952, en su recuerdo Fernand Léger por sugerencia del poeta y editor Pierre Seghers diseña este libro objeto para un pliego de 127 x 31.8 cm. que se presenta doblado en acordeón y del que se imprimieron 212 copias numeradas. Hace poco la editorial Seghers ha puesto en circulación una nueva edición y elaborado un vídeo promocional.
1 sept 2015
Resumén de "Oda a la Libertad" de Mariano Melgar
| Promulgación de la Constitución de 1812. Óleo de Viniegra. Foto: Antonio Cuevas |
El 22 de diciembre de 1812 se juramentó en Arequipa la Constitución de Cádiz. Oda a la Libertad nos brinda una visión poética de dicho proceso político. A fin de facilitar la lectura le presentamos un resumen de las estrofas a efectos de que tomen mayor atención a las figuras literarias y a la métrica usada por el prócer.
- El poeta se expresa porque como ciudadano hace ejercicio de su libertad.
- Se dirige a los indígenas y esclavos oprimidos.
- Se dirige a los criollos patriotas a quienes llama sabios.
- Se dirige, en general, al “mundo ilustrado”
- Y anuncia que se ha dado el primer paso para acabar con el despotismo.
- Propone, entonces, la unidad de americanos y europeos.
- Ya que la Libertad acabara con la miseria de España y de América.
- Que el despotismo era fuerte como un coloso.
- Pero que ha caído derrotado por la Libertad
- Y ella le ha dado al pueblo la soberanía y el derecho a la resistencia.
- Que esa visión se reprodujo en todo el mundo, especialmente en América.
- Pero, ¿cómo se ejerce la libertad? – Pensaba el poeta.
- Mientras, el país se preparaba y desde el Averno el Error arrastra a la fiera Discordia.
- La desconfianza envuelve a la ciudad.
- Y los indígenas temen que la opresión sea eterna.
- También los intelectuales desconfían de lograr el cambio.
- Como los europeos que recelan de toda autoridad imparcial.
- “No huyan, les amamos”
- Dijo un patricio y planteó elecciones.
- Pero las votaciones no unen al pueblo.
- Y los españoles creyeron que volverían a dominar.
- Conformado el Congreso, La Paz produjo concordia.
- Y se iluminaron las capacidades de los representantes de los tres sectores.
- Los criollos se ubicaron en el medio, y a sus lados los indígenas y los hispánicos.
- Ya oscurecía cuando se decide que el gobierno sería de indios y de criollos.
- Fue un acuerdo que alegro a los indios
- Alentó a los criollos intelectuales y tranquilizo a los hispánicos.
- El Misti devolvió al infierno al Error y a la Discordia.
- Las nuevas autoridades deben de preferir la alegría del pueblo que las alabanzas.
- Los españoles temían que las nuevas autoridades sean vengativas.
- Pero lo que el pueblo quiere son autoridades justas y que amen a la patria.
- Así será; y gozosos
diremos: "Es mi Patria el globo entero:
Hermano soy del Indio y del Ibero;
y los hombres famosos
que nos rigen, son padres generales
que harán triunfar a todos de sus males"
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22 jun 2015
Roberto González: MI LIBERTAD
Te veo tan lejos del mundo
como implorando perdón
creyendo que tienes culpa
de tu ausencia en la creación.
Si estuviste en un principio
pero después te expulsamos
quisimos sentirnos dueños
y por cosas te cambiamos.
Libertad, mi libertad
aduéñate de la tierra
libertad, mi libertad
ven y toma mi ciudad.
Eres tan linda y tan dulce
que mi vida te mereces
y si es preciso con creces
tu retorno pagaré.
Aquí te necesitamos
ya no es posible vivir
míranos bien como estamos
míranos, ven otra vez.
Libertad, mi libertad
aduéñate de la tierra
libertad, mi libertad
ven y toma mi ciudad.
Te veo tan lejos del mundo
como implorando perdón
te veo y te veo triste
como el Quijote te vio.
22 jun 2013
Paul Éluard: LIBERTAD
Sobre mis cuadernos de escolar
Sobre mi pupitre y los árboles
Sobre la arena sobre la nieve
Escribo tu nombre
Sobre todas las páginas leídas
Sobre todas las páginas en blanco
Piedra sangre papel o ceniza
Escribo tu nombre
Sobre las imágenes doradas
Sobre las armas de los guerreros
Sobre la corona de los reyes
Escribo tu nombre
Sobre la jungla y el desierto
Sobre los nidos sobre las retamas
Sobre el eco de mi infancia
Escribo tu nombre
Sobre las(s) maravilla(s) de las noches
Sobre el pan blanco de los días
Sobre las estaciones desposadas (comprometidas)
Escribo tu nombre
Sobre todos mis retazos de azur
Sobre el estanque (charco) sol mohoso
Sobre el lago luna viviente (inquieta)
Escribo tu nombre
Sobre los campos sobre el horizonte
Sobre las alas de los pájaros
y sobre el molino de las sombras
Escribo tu nombre
Sobre cada aliento de la aurora
Sobre la mar sobre los barcos
Sobre la montaña enloquecida (chiflada)
Escribo tu nombre
Sobre la espuma de las nubes
Sobre los sudores de la tormenta
Sobre la lluvia espesa insípida
Escribo tu nombre
Sobre las formas centelleantes
Sobre las campanas de colores
Sobre la verdad física
Escribo tu nombre
Sobre los senderos despiertos
Sobre las rutas desplegadas
Sobre las plazas desbordadas
Escribo tu nombre
Sobre la lámpara que se enciende
Sobre la lámpara que se apaga
Sobre mis casas reunidas
Escribo tu nombre
Sobre el fruto cortado en dos
Del espejo y de mi cuarto
Sobre mi lecho concha vacía
Escribo tu nombre
Sobre mi perro goloso y tierno
Sobre sus orejas erguidas
Sobre su pata desmañada
Escribo tu nombre
Sobre el trampolín (rampa) de mi puerta
Sobre los objetos familiares
Sobre la onda del fuego bendito
Escribo tu nombre
Sobre toda carne concedida
Sobre la frente de mis amigos
Sobre cada mano que se tiende
Escribo tu nombre
Sobre el vitral de las sorpresas
Sobre los labios atentos
Muy por encima del silencio
Escribo tu nombre
Sobre mis refugios destruidos
Sobre mis faros desplomados
Sobre los muros de mi hastío
Escribo tu nombre
Sobre la ausencia sin deseos
Sobre la soledad desnuda
Sobre el escalón de la muerte
Escribo tu nombre
Sobre la salud recobrada
Sobre el peligro que se aleja
Sobre la esperanza sin recuerdos
Escribo tu nombre
Y por el poder de una palabra
Vuelvo a recomenzar mi vida
Yo nací para conocerte
Para nombrarte
Libertad.
A la conocida versión de Rafael Alberti y María Teresa León, con humildad y entre paréntesis sugerimos algunas alternativas a vuestra consideración.
18 mar 2010
Mariano Melgar : "Oda a la libertad"
Este poema celebra dos eventos históricos: la promulgación de una nueva constitución en España (en 1812) y la primera elección de un ayuntamiento municipal en Arequipa, la ciudad nativa de Melgar. La constitución de 1812 en España daba más libertad a las colonias en Latinoamérica y la elección del ayuntamiento municipal representaba una nueva forma de autonomía política para las ciudades en las colonias. Al celebrar estos eventos, el poema apoya la idea de independencia para América Latina.
Por fin, libre y seguro
Puedo cantar. Se rompió el duro freno,
Descubriré mi seno,
Y con lenguaje puro
Mostraré la verdad que en él se anida,
Mi libertad civil bien entendida.
Oíd: cese ya el llanto;
Levantad esos rostros abatidos,
Indios que con espanto,
Esclavos oprimidos,
Del cielo y de la tierra sin consuelo,
Cautivos habeis sido en vuestro suelo.
Oid, patriotas sabios,
Cuyas luces nos daban el tormento
De mirar al Talento
Lleno siempre de agravios,
Cuando debiera ser dictador justo
Apoyo y esplendor del trono augusto.
Oye, mundo ilustrado,
Que viste con escándalo a este mundo,
En tesoros fecundo,
A tí sacrificado;
Que recogiendo el oro americano,
Te burlaste del precio y del tirano.
Despotismo severo,
Horribles siglos, noche tenebrosa,
Huid. La india llorosa,
El sabio despreciado, el orbe entero,
Sepan que espiró el mal; y que hemos dado
El primer paso al bien tan suspirado.
Compatriotas queridos,
Oid: también amigos europeos,
Que en opuestos deseos
Nos visteis divididos,
Oid. Acaba ya la antigua guerra;
Amor, más que tesoros, da esta tierra.
Días ha que a la Iberia
Del Empíreo bajó, de luz rodeada,
La Libertad amada,
A extinguir la miseria
Que en nuestro patrio suelo desdichado
Por tres siglos había dominado.
Casi hasta el firmamento
Levantádose había el despotismo,
Y los pies del coloso en el abismo
Tenía su cimiento.
¿Pero de qué ha servido?
De hacer con su caída mayor ruido.
Pisóle en la cabeza
La Santa Libertad: se ha desplomado:
Se extremeció la tierra; y espantado
Volvió a ver su fiereza
Todo hombre; pero ved que ya no es nada
Su estatua inmensa en polvo disipada.
Vieron más los mortales:
El cetro que arrancado al rey había
La Libertad, lo dio a la nación mía,
"Acabad vuestros males:
Resistid al tirano."
Dijo la Diosa con acento humano.
Sonó en toda la esfera
Voz tan dulce: los polos retumbaron:
El eco derramaron
Sobre la tierra entera;
Y la América toda en el momento
Saltó llena de gozo y de contento.
¿Pero quien ejercita
Este poder? ¿En donde se comienza
A formar la obra inmensa
Del remedio a que incita
Esta voz celestial? Así decía,
Y empezó mi país desde aquel día.
Ya todo se previene
Para el día inmortal; más del averno
El enemigo eterno
Del hombre, el Error, viene
Arrastrando consigo hacia la tierra
La Discordia feroz, la cruda Guerra
Sobre este monte inmenso
Que a la ciudad domina, se ha sentado:
Sobre ella ha vomitado
Un humo denso y negro.
A todos dejó ciegos la negrura:
¡Cuánto horror presentó su noche oscura!
"Siempre seré oprimido,"
Pensó el indio infeliz dentro del pecho
Bajo su pobre techo
De su triste familia circuido,
Lloró sobre sus hijos su quebranto,
Y la esposa bebió su amargo llanto.
"Triunfe allá la ignorancia"
Dijo el sabio sentado en su retiro,
"Si olvidado me miro,
"Si falta vigilancia
"Sobre la ilustración, ¿por qué me muevo?
"Así fue siempre, no es defecto nuevo"
"Huyamos," grita, "huyamos"
Tímido y aterrado el europeo,
"Jurar mi ruina veo
"O diestros elijamos
"A quienes con justicia y con prudencia
"Muden en favor nuestro la sentencia"
"¿Qué haceis? ¡Qué! ¿No miraste
"Que pacíficos somos, generosos,
"Amantes y obsequiosos?
"Decid: ¿donde observasteis
"El furor que temeis? Equivocados
"De nuestro amor huis precipitados"
Así dijo el patricio
Y su voz escuchó la Providencia
Su invisible presencia
Disipió el negro vicio;
Y cuando el pueblo unido reclamaba,
Ella los electores señalaba.
¿Pero clamó con esto
El temor, la aflicción, la desconfianza?
Cobró nueva esperanza,
Nuevo aliento funesto
El Error; y su empeño redoblando
Volvió el indio a su pena,
La Discordia a los hombres fue turbando
El sabio hollado a su misantropía;
Y el de Iberia creía
que la grave cadena
De las manos del noble americano
Pasaría a ligar su fuerte mano.
Mas ¡qué! la Paz risueña
Mandó que no salieran del congreso:
Votó por la ciudad, y a su regreso
En publicar se empeña
Que nada se recele, que ha extirpado
La cruel discordia de su pueblo amado.
Volvió al Congreso luego,
Pues se dejó sentir su breve ausencia:
Con su afable presencia
Apagó pronto el fuego.
¿Cómo han de pensar todos igualmente,
Ni dónde un mal cesó tan prontamente?
En tanto que asistían
La Paz y la Virtud al cuerpo, sabio,
Al triunfo o a su agravio
Suspensas atendían,
Pisando cada una en su montaña,
Minerva, la India, y la orgullosa España.
Yo lo vi: en la del medio
Minerva se paró; a su diestro lado
Manco estuvo, rodeado
de indios que su remedio
esperaban; y allí con el hispano
esperó Iberia en la siniestra mano,
Ya Febo se apartaba,
Cansado de aguardar, hacia el poniente
Más suena de repente
La voz que se deseaba:
"El indio, el sabio de la unión amante,
"Os han de gobernar, en adelante"
¡Eco posible! "¡Viva!"
"¡Viva, si, la elección que nos conserva"
Manco, Iberia, Minerva
Con voz dulce y activa
Clamaron: y los Incas sepultados
Saltaron de su tumba alborozados.
Los sabios se alentaron,
Quedó el hispano en la ciudad seguro;
Y los que "país oscuro"
A mi suelo llamaron,
Mirándole en prodigios tan fecundo,
"Ahora sí es," dijeron, "nuevo mundo."
Por el volcán terrible
Se sumergió el Error avergonzado,
De la mortal Discordia acompañado.
¡Oh, día el más plausible!
¡Oh Arequipa! ¡Teatro afortunado
De una acción en que tanto se ha logrado!
¡Oh sabios magistrados!
Jamás cantar sabré vuestros loores,
Pero ¿qué más honores?
¿Qué himnos más bellos más proporcionados
Que el general placer con que mil veces
Se felicita el pueblo por sus jueces?
Compatriotas amados
Que en Ultramar la luz primera visteis;
¿Esto es lo que temisteis?
¿Pensasteis ¡qué engañados!
Que un pueblo Americano
Sería vengativo, cruel, tirano?
No tal: fue nuestro anhelo
Este sólo; que al justo magistrado,
Ya por sí penetrado
De amor al patrio suelo
Le urgiesen a ser fiel en cada punto
Deudos, padre, hijo, esposa, todo junto.
Así será; y gozosos
Diremos: "Es mi Patria el globo entero:
Hermano soy del Indio y del Ibero;
Y los hombres famosos
Que nos rigen, son padres generales
Que harán triunfar a todos de sus males"
Puedo cantar. Se rompió el duro freno,
Descubriré mi seno,
Y con lenguaje puro
Mostraré la verdad que en él se anida,
Mi libertad civil bien entendida.
Oíd: cese ya el llanto;
Levantad esos rostros abatidos,
Indios que con espanto,
Esclavos oprimidos,
Del cielo y de la tierra sin consuelo,
Cautivos habeis sido en vuestro suelo.
Oid, patriotas sabios,
Cuyas luces nos daban el tormento
De mirar al Talento
Lleno siempre de agravios,
Cuando debiera ser dictador justo
Apoyo y esplendor del trono augusto.
Oye, mundo ilustrado,
Que viste con escándalo a este mundo,
En tesoros fecundo,
A tí sacrificado;
Que recogiendo el oro americano,
Te burlaste del precio y del tirano.
Despotismo severo,
Horribles siglos, noche tenebrosa,
Huid. La india llorosa,
El sabio despreciado, el orbe entero,
Sepan que espiró el mal; y que hemos dado
El primer paso al bien tan suspirado.
Compatriotas queridos,
Oid: también amigos europeos,
Que en opuestos deseos
Nos visteis divididos,
Oid. Acaba ya la antigua guerra;
Amor, más que tesoros, da esta tierra.
Días ha que a la Iberia
Del Empíreo bajó, de luz rodeada,
La Libertad amada,
A extinguir la miseria
Que en nuestro patrio suelo desdichado
Por tres siglos había dominado.
Casi hasta el firmamento
Levantádose había el despotismo,
Y los pies del coloso en el abismo
Tenía su cimiento.
¿Pero de qué ha servido?
De hacer con su caída mayor ruido.
Pisóle en la cabeza
La Santa Libertad: se ha desplomado:
Se extremeció la tierra; y espantado
Volvió a ver su fiereza
Todo hombre; pero ved que ya no es nada
Su estatua inmensa en polvo disipada.
Vieron más los mortales:
El cetro que arrancado al rey había
La Libertad, lo dio a la nación mía,
"Acabad vuestros males:
Resistid al tirano."
Dijo la Diosa con acento humano.
Sonó en toda la esfera
Voz tan dulce: los polos retumbaron:
El eco derramaron
Sobre la tierra entera;
Y la América toda en el momento
Saltó llena de gozo y de contento.
¿Pero quien ejercita
Este poder? ¿En donde se comienza
A formar la obra inmensa
Del remedio a que incita
Esta voz celestial? Así decía,
Y empezó mi país desde aquel día.
Ya todo se previene
Para el día inmortal; más del averno
El enemigo eterno
Del hombre, el Error, viene
Arrastrando consigo hacia la tierra
La Discordia feroz, la cruda Guerra
Sobre este monte inmenso
Que a la ciudad domina, se ha sentado:
Sobre ella ha vomitado
Un humo denso y negro.
A todos dejó ciegos la negrura:
¡Cuánto horror presentó su noche oscura!
"Siempre seré oprimido,"
Pensó el indio infeliz dentro del pecho
Bajo su pobre techo
De su triste familia circuido,
Lloró sobre sus hijos su quebranto,
Y la esposa bebió su amargo llanto.
"Triunfe allá la ignorancia"
Dijo el sabio sentado en su retiro,
"Si olvidado me miro,
"Si falta vigilancia
"Sobre la ilustración, ¿por qué me muevo?
"Así fue siempre, no es defecto nuevo"
"Huyamos," grita, "huyamos"
Tímido y aterrado el europeo,
"Jurar mi ruina veo
"O diestros elijamos
"A quienes con justicia y con prudencia
"Muden en favor nuestro la sentencia"
"¿Qué haceis? ¡Qué! ¿No miraste
"Que pacíficos somos, generosos,
"Amantes y obsequiosos?
"Decid: ¿donde observasteis
"El furor que temeis? Equivocados
"De nuestro amor huis precipitados"
Así dijo el patricio
Y su voz escuchó la Providencia
Su invisible presencia
Disipió el negro vicio;
Y cuando el pueblo unido reclamaba,
Ella los electores señalaba.
¿Pero clamó con esto
El temor, la aflicción, la desconfianza?
Cobró nueva esperanza,
Nuevo aliento funesto
El Error; y su empeño redoblando
Volvió el indio a su pena,
La Discordia a los hombres fue turbando
El sabio hollado a su misantropía;
Y el de Iberia creía
que la grave cadena
De las manos del noble americano
Pasaría a ligar su fuerte mano.
Mas ¡qué! la Paz risueña
Mandó que no salieran del congreso:
Votó por la ciudad, y a su regreso
En publicar se empeña
Que nada se recele, que ha extirpado
La cruel discordia de su pueblo amado.
Volvió al Congreso luego,
Pues se dejó sentir su breve ausencia:
Con su afable presencia
Apagó pronto el fuego.
¿Cómo han de pensar todos igualmente,
Ni dónde un mal cesó tan prontamente?
En tanto que asistían
La Paz y la Virtud al cuerpo, sabio,
Al triunfo o a su agravio
Suspensas atendían,
Pisando cada una en su montaña,
Minerva, la India, y la orgullosa España.
Yo lo vi: en la del medio
Minerva se paró; a su diestro lado
Manco estuvo, rodeado
de indios que su remedio
esperaban; y allí con el hispano
esperó Iberia en la siniestra mano,
Ya Febo se apartaba,
Cansado de aguardar, hacia el poniente
Más suena de repente
La voz que se deseaba:
"El indio, el sabio de la unión amante,
"Os han de gobernar, en adelante"
¡Eco posible! "¡Viva!"
"¡Viva, si, la elección que nos conserva"
Manco, Iberia, Minerva
Con voz dulce y activa
Clamaron: y los Incas sepultados
Saltaron de su tumba alborozados.
Los sabios se alentaron,
Quedó el hispano en la ciudad seguro;
Y los que "país oscuro"
A mi suelo llamaron,
Mirándole en prodigios tan fecundo,
"Ahora sí es," dijeron, "nuevo mundo."
Por el volcán terrible
Se sumergió el Error avergonzado,
De la mortal Discordia acompañado.
¡Oh, día el más plausible!
¡Oh Arequipa! ¡Teatro afortunado
De una acción en que tanto se ha logrado!
¡Oh sabios magistrados!
Jamás cantar sabré vuestros loores,
Pero ¿qué más honores?
¿Qué himnos más bellos más proporcionados
Que el general placer con que mil veces
Se felicita el pueblo por sus jueces?
Compatriotas amados
Que en Ultramar la luz primera visteis;
¿Esto es lo que temisteis?
¿Pensasteis ¡qué engañados!
Que un pueblo Americano
Sería vengativo, cruel, tirano?
No tal: fue nuestro anhelo
Este sólo; que al justo magistrado,
Ya por sí penetrado
De amor al patrio suelo
Le urgiesen a ser fiel en cada punto
Deudos, padre, hijo, esposa, todo junto.
Así será; y gozosos
Diremos: "Es mi Patria el globo entero:
Hermano soy del Indio y del Ibero;
Y los hombres famosos
Que nos rigen, son padres generales
Que harán triunfar a todos de sus males"
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