5 ago. 2007

César Vallejo: Obra poética



Índice de Obra poética de César Vallejo ( Peisa, Lima,2002)según el orden en que aparecieron en Obra poética completa (Francisco Moncloa Editores, Lima, 1968) preparada por Georgette de Vallejo.
(Únicamente agregamos en OTROS POEMAS DE VALLEJO aquellos que no figuran en este índice)



LOS HERALDOS NEGROS (1919)
Los Heraldos Negros

PLAFONES AGILES

Deshojación sagrada
Comunión
Nevazón de angustia
Bordas de hielo
Nochebuena
Ascuas
Medialuz
Sauce
Ausente
Avestruz
Bajo los álamos

BUZOS

La araña
Babel
Romería
El palco estrecho

DE LA TIERRA

¿ …………….
El poeta a su amada
Verano
Setiembre
Heces
Impía
La copa negra
Deshora
Fresco
Yeso

NOSTALGIAS IMPERIALES

Nostalgias imperiales
I
II
III
IV
Hojas de ébano
Terceto autóctono
I
II
III
Oración del camino
Huaco
Mayo
Aldeana
Idilio muerto

TRUENOS

En las tiendas griegas
Ágape
La voz del espejo
Rosa blanca
La de a mil
El pan nuestro
Absoluta
Capitulación
Desnudo en barro
Líneas
Amor prohibido
La cena miserable
Para el alma imposible de mi amada
El tálamo eterno
Las piedras
Retablo
Pagana
Los dados eternos
Los anillos fatigados
Santoral
Lluvia
Amor
Dios
Unidad
Los arrieros

CANCIONES DE HOGAR

Encaje de fiebre
Los pasos lejanos
A mi hermano miguel
Enereida
Espergesia
TRILCE (1922)

I Quién hace tanta bulla, y ni deja
II Tiempo Tiempo
III Las personas mayores
IV Rechinan dos carretas contra los martillos
V Grupo dicotiledón. Oberturan
VI El traje que vestí mañana
VII Rumbé sin novedad por la veteada calle
VIII Mañana esotro día, alguna
IX Vusco volvvver de golpe el golpe
X Prístina y última piedra de infundada
XI He encontrado a una niña
XII Escapo de una finta, peluza a peluza
XIII Pienso en tu sexo
XIV Cual mi explicación
XV En el rincón aquel, donde dormimos juntos
XVI Tengo fe en ser fuerte
XVII Destílase este 2 en una sola tanda
XVIII Oh las cuatro paredes de la celda
XIX A trastear, Hélpide dulce, escampas
XX Al ras de batiente nata blindada
XXI Es posible me persigan hasta cuatro
XXII Tahona estuosa de aquellos mis bizcochos
XXIV Al borde de un sepulcro florecido
XXV Alfan alfiles a adherirse
XXVI El verano echa nudo a tres años
XXVII Me da miedo ese chorro
XXVIII He almorzado solo ahora, y no he tenido
XXIX Zumba el tedio enfrascado
XXX Quemadura del segundo
XXXI Esperanza plañe entre algodones
XXXII 999 calorías
XXXIII Si lloviera esta noche, retiraríame
XXXIV Se acabó el extraño, con quien, tarde
XXXV El encuentro con la amada
XXXVI Pugnamos ensartarnos por un ojo de aguja,
XXXVII He conocido a una pobre muchacha
XXXVIII Este cristal aguarda ser sorbido
XXXIX Quién ha encendido fósforo!
XL Quién nos hubiera dicho que en domingo
XLI La Muerte de rodillas mana
XLII Esperaos. Ya os voy a narrar
XLIII Quién sabe se va a ti. No le ocultes
XLIV Este piano viaja para adentro
XLV Me desvinculo del mar
XLVI La tarde cocinera se detiene
XLVII Ciliado arrecife donde nací,
XLVIII Tengo ahora 70 soles peruanos.
XLIX Murmurado en inquietud, cruzo,
L El cancerbero cuatro veces
LI Mentira. Si lo hacía de engaños,
LII Y nos levantaremos cuando se nos dé
LIII Quién clama las once no son doce!
LIV Forajido tormento, entra, sal
LV Samain diría el aire es quieto
LVI Todos los días amanezco a ciegas
LVII Craterizados los puntos más altos
LVIII En la celda, en lo sólido, también
LIX La esfera terrestre del amor
LX Es de madera mi paciencia,
LXI Esta noche desciendo del caballo,
LXII Alfombra
LXII Amanece lloviendo. Bien peinada
LXIV Hitos vagarosos enamoran,
LXV Madre, me voy mañana a Santiago
LXVI Dobla el dos de Noviembre
LXVII Canta cerca el verano, y ambos
LXVIII Estamos a catorce de Julio.
LXIX Qué nos buscas, oh mar, con tus volúmenes
LXX Todos sonríen del desgaire
LXXI Serpea el sol en tu mano fresca,
LXXII Lento salón en cono, te cerraron,
LXXIII Ha triunfado otro ay. La verdad está allí
LXXIV Hubo un día tan rico el año pasado...!
LXXV Estáis muertos
LXXVI De la noche a la mañana voy
LXXVII Graniza tánto, como para que yo recuerde

POEMAS EN PROSA
El buen sentido
La violencia de las horas
Lánguidamente su licor
El momento más grave de la vida
Las ventanas se han estremecido...
Voy a hablar de la esperanza
Hallazgo de la vida
Nómina de huesos
Una mujer
No vive ya nadie
Existe un mutilado
Algo te identifica
Cesa el anhelo...
Cuatro conciencias…
Entre el dolor y el placer...
En el momento en que el tenista...
Me estoy riendo
He aquí que hoy saludo
Lomo de las sagradas escrituras
POEMAS HUMANOS
Altura y pelos
Yuntas
Un hombre está mirando a una mujer
Primavera tuberosa
Terremoto
Sombrero, abrigo, guantes
Hasta el día en que vuelva, de esta piedra
Salutación angélica
Epístola a los transeúntes
Los mineros salieron de la mina
Fue domingo en las claras orejas de mi burro...
Telúrica y magnética
Gleba
Pero antes que se acabe
Piensan los viejos asnos
Hoy me gusta la vida mucho menos
Confianza en el anteojo, nó en el ojo
Dos niños anhelantes
Otro poco de calma, camarada
Esto
Al cavilar en la vida, al cavilar
Quisiera hoy ser feliz de buena gana
Los nueve monstruos
Me viene, hay días, una gana ubérrima, política...
Sermón sobre la muerte
Considerando en frío, imparcialmente...
Guitarra
Aniversario
Parado en una piedra
Va corriendo, andando, huyendo
Por último, sin ese aroma sucesivo
Piedra negra sobre una piedra blanca
Poema para ser leído y cantado
De disturbio en disturbio
Intensidad y altura
¡De puro calor tengo frío
Un pilar soportando consuelos
Calor, cansado voy con mi oro, a donde
Panteón
Quedeme a calentar la tinta en que me ahogo…
Acaba de pasar el que vendrá
La rueda del hambriento
La vida, esta vida
Palmas y guitarra
¿Qué me da, que me azoto con una línea
Oye a tu masa, a tu cometa, escúchalo; no gimas
Y si después de tantas palabras...
París, octubre 1936
Despedida recordando un adiós
Y no me digan nada
En suma, no poseo para expresar mi vida
Los desgraciados
El acento me pende del zapato
La punta del hombre
¡Oh botella sin vino! ¡Oh vino que enviudó de esta botella!
Al fin, un monte
Quiere y no quiere su color mi pecho,
La paz, la abispa, el taco, las vertientes,
Transido, salomónico, decente
¿Y bien? ¿Te sana el metaloide pálido?
Escarnecido, aclimatado al bien mórbido hurente
Alfonso: estás mirándome, lo veo,
Traspié entre dos estrellas
A lo mejor, soy otro
El libro de la naturaleza
Tengo un miedo terrible de ser un animal
Marcha nupcial
La cólera que quiebra al hombre en niños,
Un hombre pasa con un pan al hombro...
Hoy le ha entrado una astilla
El alma que sufrió de ser su cuerpo
¡Ande desnudo, en pelo, el millonario!
Viniere el malo, con un trono al hombro,
Al revés de las aves del monte
¡Dulzura por dulzura corazona!
Ello es que el lugar donde me pongo


ESPAÑA APARTA DE MI ESTE CALIZ

I Himno a los voluntarios de la República
II Batallas
III Solía escribir con su dedo grande en el aire
IV Los mendigos pelean por España
V Imagen española de la muerte
VI Cortejo tras la toma de Bilbao
VII Varios días el aire, compañeros,
VIII Aquí
IX Pequeño responso a un héroe de la república
X Invierno en la batalla de Teruel
XI Miré el cadáver, su raudo orden visible
XII Masa
XIII Redoble fúnebre a los escombros de Durango
XIV ¡Cuídate, España, de tu propia España!
XV España, aparta de mí este cáliz

OTROS POEMAS DE VALLEJO
Trilce
A manera de coda

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