11 ago. 2015

Dashtseveguin Cenguee: LA PALOMA



 
No tiene la paloma las uñas del halcón,
No dispone tampoco del valor de las águilas,
Jamás ella ha cantado igual que un ruiseñor.
¡Y la gloria jamás ha hablado de ella —¡lástima!...

Pero ella —tranquila y amable— es enemiga
De crímenes y guerras, destrucciones, matanzas.
A los enamorados sus alas ella tiende,
Por eso la veneran, la quieren y la aman.

La paloma en su vuelo cruza espacios lejanos
Que el hombre con los ojos deseó tanto tiempo,
Pero alejada de ellos, allá por las alturas
No era una realidad, sino un hermoso sueño.

¡La paloma que a todos parecía inalcanzable
Respondió a pesar de eso al llamado del pueblo!
Fieles a las ideas de paz del leninismo
acudió la paloma a los hombres soviéticos.

Ellos le dieron alas mayores, como al águila,
En su pecho pusieron el valor del halcón,
Igual que el ruiseñor a cantar le enseñaron,
¡Le encendieron de fuego vital el corazón!

¡Ave fuerte y valiente! ¡Desde ahora a los hombres
Nunca abandonará, permanecerá fiel!
La paloma y la paz: Dos palabras gemelas
Que se repiten una y otra vez y otra vez.
La paloma es el bálsamo de los enamorados,
De todos los que viven en la tierra. ¡Eso es!

La paloma transporta la voz de todo el pueblo:
«¡Que no se vierta sangre! ¡Que no haya amenazas!
¡Que no truenen de nuevo los ruidosos cañones!
¡No se fisione el átomo para bombas macabras!»
Agitando veloces las alas poderosas
La paloma destruye lamentos y dolor.

¡Al encuentro del sol vuela airosa y alegre,
Haciendo polvo la mentira y la traición!
¡Paloma! ¡Con nosotros estás! ¡Tú eres valiente
Y eres fuerte! ¡Destruye al traidor opresor!


Versión: Rubén Martí y David Chericián


La antología Asalto al Cielo, de la cual extrajimos este poema, nos informa que Dashtseveguin Cenguee es un  poeta de Mongolia: que vivió entre 1916-1959.


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